NUEVA JERSEY.- Más cola acarreó la renuncia del gobernador de esta ciudad, James McGreevey, porque ayer, a su admisión de que se le quema el arroz y a las denuncias de malabares con money, dio a entender de que su condición gay se mantuvo para callado, más que nada por el dinero ofrecido a quienes despertaron en él la inclinación homo.
El ex empleado Golan Cipel, involucrado en el escándalo, afirmó que fue "víctima de un repetido acoso sexual" por parte del personero. "Mientras era empleado de uno de los políticos más poderosos del país, el gobernador James McGreevey fui víctima de un repetido acoso sexual por su parte", juró Cipel.
McGreevey, de 47 años, reveló el jueves una relación extra conyugal con otro hombre, y que por eso se echará el pollo del cargo el próximo 15 de noviembre.
Además, detrás de su renuncia podría existir un caso de extorsión. Según los abogados de McGreevey, el equipo defensor de la persona con la que el gobernador habría mantenido una relación homosexual solicitó un arreglo por 2 millones de dólares a cambio de no presentar una demanda por acoso sexual en los tribunales.