15 de Agosto de 2004
CRONICA
CONTENIDOS | CRÓNICA | LA VUELTA AL MUNDO | LA CUARTA DEPORTIVA | LA CUARTA ESPECTACULAR | MAGAZINE | LA PAPA
Buscador

CRONICA
Luis Garrido: "Me siento mucho mejor y quiero volver a terminar mi carrera"
De patitas en la cana pusieron al "Bototo"
"Chucky" baleó a su muñeca cuando bailaban como trompos en una disco
Católica y madre de tres hijos es la abogada del "satánico" Orias
La doble vida del descuartizador moldavo
Clínica para cachupines
Drogos le habrían dado el bajo a Rodrigo
La Gemita Bueno jura que está felizcota en la cana
Con tricolor y Sor Teresita en el chope volará Felipe a las estrellas
Maestros le hacen chupete al coleccionable
"Chadi" dejó la escoba en Patronato
Economía campechana pega brinco por crianza de cabras
Hace nata exportación de lechecita
Curan yayas con medicina mapuche
"Tías" le ponen ritmo a clases para parvulitos
El dedo en la llaga
La Ficha Pop
Para picar
Medicina a la carta

 
Por primera vez habla Luis Garrido, el lolo que quedó en coma al recibir botellazo en la UTEM
Luis Garrido: "Me siento mucho mejor y quiero volver a terminar mi carrera"
Manuel Torres

Luchito Garrido lucha todos lo días por salir adelante en su proceso de rehabilitación. Y para que nunca más le ocurra algo similar a alguien, pide paz.

(Foto: Cristian Silva)

Igor, de 11 añitos.

(Foto: Cristian Silva)

"Teletón estatal" tiene las puertas abiertas
Luchito es uno de los tantos jóvenes que recibe una completa atención de lujo en el Instituto Nacional de Reabilitación Pedro Aguirre Cerda (INRPAC), una suerte de "Teletón estatal" que desde hace 40 años acoge a pacientes con discapacidad física entre el primer día de vida y hasta los 25 años.

Desde 1999 vive un interesante proceso de cambios, gracias a un convenio con la Agencia de Cooperación Internacional del Japón. Chilito es el único país con este apoyo en Latinoamérica.

La gracia es que niños y lolos tienen a su disposición a un equipo de todas las especialidades, incluso hipoterapia y danzaterapia. También tienen escuela.

El director, Patricio Núñez, asegura que la institución está abierta para recibir a quienes necesiten ayuda. Es cosa de llamar al 277-1251.

Luis Garrido Miranda no es el mismo joven desde que le pegaron un maletero "chelazo" en la cabeza, durante un infame carrete en la Universidad Tecnológica Metropolitana (UTEM) que terminó en batalla campal: Habla a paso de tortuga y se desplaza en silla de ruedas.

El mazazo de vidrio que recibió el 17 de octubre de 2003 lo mantuvo en estado de coma y con la vida colgando en un hilito durante varias semanas, y tras volver a parar las antenas quedaron en evidencia las consecuencias: Hemiplejia izquierda y un daño neurológico que le impide chacharear fluidamente y recordar parte de la película sobre su vida.

Por primera vez desde el ataque, el estudiante de Bibliotecología de 24 años conversó con un medio de comunicación para repasar lo ocurrido y contar cómo enfrenta los cambios en su vida. Lo hicimos en el Instituto Nacional de Rehabilitación Pedro Aguirre Cerda (INRPAC), donde recibe la terapia para tirar pa'arriba. Para comunicarnos con él tuvimos que hablar fuerte y bien modulado, y esperar que procesara las preguntas y que emitiera muy lentamente las respuestas.

- Hola, Luis, somos del diario La Cuarta. ¿Cómo estás?.


- Ahhh, La Cuarta, la de las minas...

- Así es..


- Me siento mucho mejor.


-¿Cachaste quién fue el que te pegó?.


- No, no sé quién me pegó. De repente sentí un golpe desde atrás.


-¿Cómo partió la mocha?.


- No sé, porque nos teníamos mala con el otro grupo.


-¿Vienen tus compañeros a visitarte?.


- Sí, vienen mis compañeras.


-¿Te gustaría volver a la UTEM a terminar la carrera?.


- Sí, quiero volver a estudiar.


-¿Cuánto te faltaba para egresar?.


- Un año.

La doctora Carolina Aguirre, jefa del equipo de rehabilitación de la institución, nos contó que Juan llegó al IRPAC el 26 de mayo proveniente del Instituto de Neurocirugía, luego que su salud se estabilizó.

El mateo se alimentaba en el hospital a tráves de una manguera conectada al estómago y ahora, gracias a una fina terapia, lo hace él mismo con su mano derecha.

La galena dijo que el muchacho está mejorando sus funciones cognitivas, como conversar, reconocer a sus familiares y a los médicos; recordar más aspectos de su vida y controlar el esfínter. Además, en un computador reconoce colores, formas y hace puzzles.

Lo único que atrasa su recuperación es que tres veces a la semana debe salir a dializarse y regresa agotado. El tratamiento a sus riñones lo hacía desde antes del golpe.

Igor es otro de los milagros del instituto

Igor, de 11 añitos, es otro de los "milagros" del minucioso trabajo que hacen en la institución.

El 11 de diciembre del año pasado fue atropellado por un camión, accidente que le provocó un traumatismo encéfalo craneano grave que lo dejó inmóvil. Según los médicos que en ese minuto lo trataron, pocas eran las posibilidades de rehabilitación.

El muchacho ingresó a la institución el 26 de febrero de este años y pese al poco tiempo en terapia ya se observan importantes avances.

Por ejemplo, da la mano firme y también la usa como araña invertida para graficar que fue "huev..." al cruzar sin mirar, lo que expresa su gran sentido del humor. Se mueve en silla de ruedas.

Al igual que Luchito, habla lenteja. Tiene que inspirar profundamente y expirar de a poco las palabras. "Me siento bien aquí, pero quiero volver pronto al colegio", verseó al diario pop.

De lunes a viernes está internado en el instituto y el fin de semana vuelve a su casa.

La doctora Carolina Aguirre, jefa del equipo de rehabilitación, cree que en poco tiempo más a Igor se le dará el alta. Sin embargo, aclara que el niño deberá regresar para un nueva fase del tratamiento a fin de quedar tiquitaca.


 
lacuarta@copesa.cl
Derechos reservados COPESA
Este sitio es parte de la red Terra Networks Chile S.A.
NOINDEX