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| 06 de Agosto de 2004 | |||
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Ellas lo drogaron y después un lolo amigo le aforró hachazo y puñalada Madre e hija mataron a conviviente abusador El hecho ocurrió el 28 de julio en la localidad de Pilén, a 15 kilómetros de Cauquenes, Séptima Región, y estuvo lejos de ser el crimen perfecto. La víctima, Leonidas García Aguilera, 38 años, había cumplido condena por homicidio, hurto y otros delitos. En febrero pasado salió en libertad y desde entonces se desempeñaba como talabartero, oficio que aprendió mientras estaba preso. Sin embargo, nunca se le quitó lo odioso. Vivía junto a Margarita Vera Gómez, 35 años, madre de otros dos niños de 2 y 3 años, además de su hija cómplice que presenta un embarazo de siete meses. Según declaraciones de la mujer, el hombre los golpeaba a todos constantemente y los tenía amenazados de muerte. Cansada de esta situación, planificó el asesinato junto a su hija mayor, que le pidió ayuda a una amiga, Mariela Opazo, 19 años, quien a su vez consiguió colaboración de su hermano de 17 años. El día del crimen, Margarita Vera disolvió cinco pastillas del tranquilizante en un vaso de jugo. Cuando el conviviente se quedó dormido, el joven se puso unos guantes y le aforró un hachazo. Creyéndolo muerto, lo vistieron y subieron a una carretilla, pero cuando se dirigían a un camino a arrojar el cuerpo, súbitamente la víctima comenzó a reaccionar, por lo que el muchacho le enterró un cuchillo en el abdomen, para ultimarlo de una vez por todas. Luego lo dejaron tapado con algunas ramas. Al día siguiente Margarita presentó una denuncia por presunta desgracia. El sábado 31 el cadáver fue encontrado por un vecino y la fiscal de Cauquenes, Loreto Escobar, inició una investigación, obteniendo esta semana la confesión de los cuatro coautores del homicidio.
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