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| 06 de Agosto de 2004 | |||
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Una había llegado recién el lunes: Dramático mea culpa de su hijo Tres abuelitas mueren al incendiarse hogar que funcionaba a la maleta Carlos Godoy S
La jefa del Servicio de Salud Metropolitano Oriente, doctora Andrea Poblete, anunció una querella contra la dueña del asilo, Lucía López Pérez, "porque no cuenta con autorización sanitaria y funcionaba clandestinamente desde marzo pasado". La casona se incendió a las 05.00 horas, tras el recalentamiento de una estufa que estuvo prendida toda la noche en una estrecha pieza donde dormían cinco abuelitas. Sólo dos nonas alcanzaron a ser sacadas de la habitación por las cuidadoras. Las tres que se encontraban postradas perecieron calcinadas cuando la techumbre en llamas cayó sobre sus camas.
Recién llegadaLas víctimas son Jovita Valenzuela Olea (92), Clara Gómez Mancilla (94) y Juana Avello Illescas (90), quien sólo el lunes había sido llevada por sus familiares. Uno de sus hijos, Juan Toro, hizo un dramático mea culpa al reconocer que él mismo fue a dejar a su madre al asilo, pese a que tenía donde estar. "No fui hombre ni buen hijo al dejarla en ese lugar. Pensamos que iba a estar bien con gente de su edad, pero nos equivocamos", dijo.Las dos nonitas que alcanzaron a arrancar de la pieza -María Cornejo (70) y María Abarzúa (72)- sufrieron quemaduras en rostros, manos, brazos y piernas y fueron atendidas en el Servicio de Cirugía del Hospital del Salvador, donde también llegó María Palma (75), con problemas de asfixia. Las tres quedaron hospitalizadas Las otras cinco que se salvaron sin secuelas fueron retiradas de inmediato por sus familiares y reubicadas en la Fundación Las Rosas. El 22 de junio último la dueña del hogar había recibido la notificación de clausura de parte de la muni de Providencia, pese a lo cual seguía atendiendo a 11 abuelitas, cuyas familias pagaban entre 150 mil y 250 lucas mensuales. El hogar comenzó a funcionar en 1994 en calle Elena Blanco 1024, con todos los papeles en regla, pero en junio de este año se trasladó a Arzobispo Larraín Gandarillas 390, donde en junio fue clausurado. Por lo mismo, Lucía López arrendó la casa del frente, signada con el 385, sin la autorización municipal para albergar a las ancianas. El alcalde Cristián Labbé anunció que apenas las viejitas sean reubicadas, le pondrá un candado de este porte al hogar.
Habla la dueñaLa dueña del asilo encaró al edil en la calle para decirle que los permisos municipales están en trámite."Que no se atreva a poner un pie en mi casa, y si lo hace me va a tener que sacar muerta. El incendio fue un hecho fortuito", amenazó. En 2003 la mujer había sido multada por el Servicio de Salud Metropolitano Oriente, luego de que una fiscalización realizada en el hogar de calle Elena Blanco dejó al descubierto que ni siquiera había auxiliares de enfermería, pese a que entre las 11 asiladas se encontraba una mujer de 53 años recién operada de la cadera. En el sapeo realizado ayer se constató que sólo había cuidadores sin título e iluminación, ventilación y seguridad como el ajo.
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