IQUIQUE.- Una cuática a concho protagonizaron unos 800 trabajadores pesqueros de Iquique, que paran los espineles en protesta por la tardanza del despacho del Decreto Supremo No. 214, que establece un descanso de ocho horas para los operarios cuando han concluido sus pegas.
Los pesqueros marcharon por las calles de Iquique, lanzaron huevos a las oficinas de Servicio Nacional de Pesca y también, quemaron un bote en pleno centro de la capital de la Primera Región, cuestión que activó un completo operativo de parte de fuerzas especiales de Carabineros. La protesta concluyó en el frontis de la intendencia regional.
El presidente de los tripulantes, Rolando Andrade, acusó a las autoridades de gobierno de ceder ante las presiones del grupo Angelini y de algunos parlamentarios que tienen intereses en empresas pesqueras. "Ellos tienen trabado el despacho de la iniciativa que nos otorga un derecho legítimo a nosotros y que estamos peleando por muchos años, ya que somos el único sector laboral de Chile que no tiene jornada de trabajo ni horario de descanso"., estrilaron.