Para la ANFP aún no se ha dicho la última palabra sobre la final del Apertura. Aunque lo comido y lo bailado no se los quita nadie a los azules, en Quilín se espantaron por la celebración chuncha de regreso a la capital en el avión, donde se oyeron gritos como "esta copa ya no nos las pueden robar", por lo que la dirigencia nacional cranea sancionar a los que confundieron el sano festejo con los insultos.
Tras sapear las imágenes de la tele, donde los nuevos campeones se desahogaron chillando contra "Don Choco", a quien chupetearon de haber metido la mano en el polémico arbitraje por las semis contra Wanderers, Carlos Toro sostuvo que "nos causó estupor la forma cómo se comportado la 'U', porque la final fue limpia. Hay cosas que dijeron antes para enturbiar el partido con Cobreloa".
"Ellos deberían sentirse orgullos porque viven del fútbol. Entonces, si enturbien la actividad se afectan ellos mismos", agregó el secre de la ANFP, que ratificó que el pataleo irá a parar al Tribunal de Disciplina, pues "faltaron al artículo 5°, número 1 del Código de Disciplina de la FIFA al atentar contra el honor de los dirigentes".