Dos a tres semanas que serán muy pesadas, por cuanto se espera que el catete virus sincicial arremeta con tutti entre los más chicos, es lo que prevé la autoridad sanitaria en torno a achaques invernales, según reconoció ayer el mismísimo ministro Pedro García.
En Chago, el fin de semana varios servicios de salud a duras penas lograron satisfacer la creciente demanda infantil, al punto que una treintena de menores tuvieron que ser atendidos en pasillos y quedar en camillas, como ocurrió en el Hospital Félix Bulnes, uno de los más acogotados por el aumento en los casos.
Otro tanto ocurrió en el Sótero del Río y Padre Hurtado, donde los responsables tuvieron que solicitar una manito externa a fin de cubrir el requerimiento de la pobla, lo que fue destacado por el ministro en términos de respuesta de la red asistencial para los enanos que así lo requirieron. "Lo importante es que los niños fueron bien atendidos", resaltó García, bajando el perfil a un eventual colapso, no obstante que las próximas dos a tres semanas serán peludas, por lo que llamó a no descuidar a los retoños.
El secre de Estado agregó que la coordinación en red demostró su eficacia precisamente en el caso del Félix Bulnes, porque por la falta de recursos para dar abasto a las 34 hospitalizaciones por sincicial que se produjeron, se derivaron algunos pacientes a los hospitales Calvo Mackenna y Roberto del Río, todas con éxito.
Asimismo, 26 peques fueron ingresados a la Corporación para la Nutrición Infantil (Conin) en apoyo al Programa de Infecciones Respiratorias Agudas (IRA) del Ministerio de Salud. Para esto, se dispuso de 30 cunas pediátricas.