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| 23 de Junio de 2004 | |||
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| CONTENIDOS | CRÓNICA | LA VUELTA AL MUNDO | LA CUARTA DEPORTIVA | LA CUARTA ESPECTACULAR | MAGAZINE | LA PAPA |
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La ventanita sentimental DR. CARIÑO doc@lacuarta.cl Doctorcito:
Tengo 28 años y trabajo en un ciber café del centro. Fue ahí que conocí a Roberto, que hace seis meses entró a comprar ese a veces mal vilipendiado libro llamado Kamasutra. Un flechazo no sé dónde y unas ganas como de enajenada de pasar una noche de sexo con él me embargaron apenas lo vi. El cachó y noté que se hizo el lindorfo porque buscó mi atención hablándome sobre las zonas erógenas que permiten a las mujeres disfrutar del sexo a concho. Al día siguiente me esperó a la salida y nos fuimos a un motel de los tantos que hay cerca de mi pega. Qué quiere que le diga doc, ambos iniciamos un juego loco, olvidándome que hace ratito que vengo carreteando con un mino y él que está de novio. El caso es que mi pareja se puso cachudo y hace una semana parece que me vio cuando me subía al auto de mi amante. Además al llegar a mi casa me estaba esperando en la puerta y me cobró sentimientos: "¿Crees que soy pareja puertas afuera, que puedes trapear con mis sentimientos y que estoy dispuesto a compartirte con los patas negras que toquen tu timbre?". Yo igual lo quiero doctorcito, pero el otro me deja por las nubes cada vez que nos vamos de tertulia literaria en el catre. Y ¿sabe?, no me quiero bajar de ahí.¿Qué hago?. Susan.
Perrita:
No sé qué clase de consejos necesita, ya que en su carta no se ve ni una pizca de arrepentimiento de los nucazos al que hasta hace poco era su oso de peluche. Simplemente lo cambió por un conejo hambriento. ¿Quiere que la aconseje cómo seguir con el engaño librando piola? Lo que debe hacer, si le queda algo de decencia, es terminar de un paraguazo su relación con "Cornelio". Apele a una mentira piadosa: que todo fue un simple coqueteo, atraques y nada más. Si confiesa que el vampiro de tres patas le conoció todos los lunares del cuerpo, aterrizará directamente en la marmita de Lucifer. Si arregla la naipada nunca más vuelva a las andadas.
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