23 de Junio de 2004
CRONICA
CONTENIDOS | CRÓNICA | LA VUELTA AL MUNDO | LA CUARTA DEPORTIVA | LA CUARTA ESPECTACULAR | MAGAZINE | LA PAPA
Buscador

CRONICA
Diseñadora murió al caer de séptimo piso
"Paren el mundo, que me quiero tirar", gritó suicida muy frustrado
Caníbal despechado arrancó labios de un mordisco a ex polola adolescente
En Bolivia acorralan al chino descuartizador
¿Serán?: Ladrones buscaron refugio en oficina del fiscal
María Andrea Peralta: "Me pedían que les hiciera trabajos hasta para eliminar a sus maridos"
Chascones de la Chile sepultaron a Andrés Bello frente a su casa central y al Mineduc
Hoy vuelve al colegio lola expulsada por ser lesbiana
"Rambo" craneó secuestro de hijas vía internet
Un muerto y dos heridos tras derrumbe en Costanera Norte
Siete gendarmes y actuario de jueza Chevesich acusados de corrupción
"Súper Taldo" ataca de nuevo
Familias pobletes aguachan pulentos títulos de dominio en zonas rurales
Programa de crédito entregará jugosos beneficios a mil pescadores artesas
Suben cortina a mágica fiesta teatral en ciudad de los ríos
El dedo en la llaga
La Ficha Pop
Para picar
cliente informado

 
Vida, pasión y jugo del Carlos Danilo, con su cuarto de hora sobre torre eléctrica
"Paren el mundo, que me quiero tirar", gritó suicida muy frustrado
Manuel Vega O

Como siempre, Carlos Danilo concitó el morbo colectivo en su intento de suicidio. Como nunca, " conseguí que me escucharan" (?).

(Foto: Hernán Cortés G)

Impulsado por una mezcla altamente explosiva de anfetas, pasta base y copete que terminó por dejarlo pidiendo mar para Bolivia, sueldo mínimo de un palo y medio y casa DFL 2 con vista al mall en condominio de La Florida para la barra pop, un vecino de Lo Espejo, depresivo y drogadicto, se encaramó la mañana de ayer en una torre de alta tensión y desde allí -con 110 mil voltios de potencia bajo las suelas de sus zapatos-, convocó al alcalde y a la tele para exigir trabajo digno y el perdón de su ex mujer, quien lo abandonó hace cuatro años por mala conducta.

Tras dar jugo y movilizar a los carabineros, los bomberos y a los cesantes del sector, Carlos Danilo Arenas Alcántara (33) fue traído de regreso a tierra por los esforzados voluntarios de la Sexta Compañía de San Miguel y el Gope . Mientras era trasladado al consultorio local por el edil Carlos Inostroza para que se sirviera un reconfortante desayuno de Armonyl y Ravotril con Cuartadiazepanina sódica, el rescatado habló con el diario pop, pecho fraterno de los afligidos y angurris.

Bajo una persistente llovizna y empalado por el frío, el personaje de la jornada dijo que se sentía "discriminado por la sociedad" y que no quería volver al hospital siquiátrico, porque, a pesar que parecía más piantao que un conchalepas-conchalepas, estaba más sano que Mauricio Pinilla.

Según su padre, el chofer Carlos Arenas, antes de ponerse merme de frentón y andar salvando los matinales de la tele con sus condoros, su hijo fue un excelente maratonista y toda una promesa en el viril deporte de levantar pesas. Más aún, contrajo nupcias con Alejandra Pinto Carrasco, una rucia bastante potable con la cual tuvo dos hijas, Krishna y Karla.

"Creo que se subió a la torre para llamar la atención acerca de nuestra situación. Es un enfermo y nosotros, debido a los problemas que nos causa su patología, nos estamos muriendo de hambre. Yo no puedo trabajar porque se me sube al bus a pedirme monedas. El tema es que hoy en Chile es casi imposible que un drogo o un enfermo mental se rehabilite por el alto costo del tratamiento y la falta de hospitales y de oportunidades de trabajo", dijo, sabiamente, el padre.

Durante un buen tiempo, Carlos Danilo y su pareja, la Alejandra se fueron juntos en la volá y compartieron las pepas, los huiros y las aspiradas de neoprén. Sin embargo, un día ella vio por fin la luz. Se separó del chanta y, junto a un nuevo amor, reorganizó su vida.



-¿Volver con él? Imposible. Incluso tengo un hijo con mi nuevo amor y no estoy dispuesta a regresar al infierno nica. Quiero a mis suegros, don Carlos y la señora Ivonne, que incluso me ayudan a criar una de mis hijas, pero hasta allí, no más. El Carlos Danilo, a quien le encanta hacer cumbre en las torres de alta tensión y que ya trató de matarse colgándose de la lámpara del living y cortándose las venas con un serrucho oxidado, ya no significa nada para mí", dijo la mujer.

Mientras estuvo en la cima de la torre, el Carlos Danilo aprovechó de dirigirse al país y relatarle sus pellejerías, darle audiencia a la autoridad de la comuna y restarles espacio mediático al alcalde y al intendente de Santiago. Mientras Inostroza le ofrecía pega para que se bajara, dos cesantes de la pobla escucharon la oferta y comenzaron a planear su propio ascenso ante tamaño ofertón de movilidad social.

Al alcalde se le pararon los pelos de la cabeza al escuchar la movida.


- Podríamos quedarnos sin luz en la casa si a alguno de ellos se les ocurre agarrar los cables, dijo una veterana que no cachó el tremendo drama humano, social, entomológico y político que se esconde tras el caso de Carlos Danilo Alcántara.


 
lacuarta@copesa.cl
Derechos reservados COPESA
Este sitio es parte de la red Terra Networks Chile S.A.
NOINDEX