Con graves heridas en su cara y dos dientes menos quedó un chicoco de 5 años que fue salvajemente golpeado por su cobarde padre, el que -con cero paciencia y sicología- se emputeció porque el menor no se sosegaba ante sus reiterados llamados de atención.
La brutal frisca ocurrió en Calama, en la casa del cavernícola, cuando éste perdió la paciencia ante las travesuras y juegos del niño -quien se le convirtió en una verdadera pulga en la oreja-, y sin decir agua va se sacó su cinturón y le comenzó a pegar hebillazos en la cabeza.
Apenas la madre se percató de lo sucedido, cogió al pequeño y lo trasladó al Servicio de Urgencia del hospital local, donde los carabineros de turno tomaron conocimiento del caso.
La madre estampó una denuncia por maltrato físico en contra de su pareja -cuya identidad se mantiene en reserva- ya que no es primera vez que se bota a choro con su inocente crío.
Los antecedentes quedaron en manos de la Fiscalía del Ministerio Público, que citará en los próximos días al cobarde, que se quedará sin regalo para el Día del Padre.