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| 11 de Junio de 2004 | |||
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| CONTENIDOS | CRÓNICA | LA VUELTA AL MUNDO | LA CUARTA DEPORTIVA | LA CUARTA ESPECTACULAR | MAGAZINE | LA PAPA |
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La ventanita sentimental DR. CARIÑO doc@lacuarta.cl Doctor Cariño:
Quiero que usted se compadezca de este pechito y me dé un consejo, mire que yo por mi cuenta no agarro una. Resulta, estimado Doc, que soy joven, tengo buena percha y gano buen billete, pero no he podido encontrar una mujer que quiera casarse conmigo. He tenido varias pololas, pero todas me han dado el chute, algunas diciéndome que no valgo un comino y las otras sin darse el trabajo de decir algo. Por supuesto que no soy perfecto y algún defectillo tengo. Pensándolo bien, creo que es el ser demasiado ahorrativo. Siempre he leído que cuando uno llega a viejo muere en la miseria por mucho que haya trabajado. Por eso, la mitad de mi sueldo la meto al banco y vivo con el resto con la esperanza de comprarme un depa y un autito. Reconozco que vivo muy apretado y que no me alcanza la plata para darme unos gustos. Una ex polola me gritó que a todas las mujeres les gustaba ir con su pareja al cine, a comer fuera de vez en cuando y a bailar, pero yo creía que los asientos de plazas y parques eran el sitio ideal para pololear. ¿Cree usted que tenía razón?. MARCELITO.
Mi viejo:
Me da la sensación que se trata en forma demasiado benigna y cariñosa. Usted no es ahorrativo, sino amarrete a morirse. Es tan avaro, que me extraña que no sea prestamista y lucre y engorde a costa de los pulmones de otros cristianos. Esa ex polola fue muy clarita y tiene toda la razón. No es que le diga que tiene que ser botarate y farrero como uno que conozco, pero a la mujeres hay que atenderlas, aunque sea en forma esporádica. Usted es tan apretado que cuando siente el llamado de la selva -apostaría- lo hace o quiere hacerlo en una plaza oscura o un parque desierto. Debe ser cliente del "hotel verde", porque ahí la cuestión es gratis, corriendo el riesgo de que los agarren voyeristas puntudos, de esos que cargan con la pareja sin remilgos. Así, sin plata para los agrados, es muy difícil que encuentre una candidata a ser su esposa. Por eso, le sugiero que no ahorre tanto y déjese dinero aunque sea sea para los relinchos.
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