WASHINGTON.- Legisladores, dignatarios, la crema y nata de la society y pobla en general que aguardaban el arribo de los restos del ex presidente Ronald Reagan al Capitolio, huyeron despavoridos cuando la policía temió que un avión con un suicida se estrellase en el edificio, al estilo del atentado a las Torres Gemelas.
Poco después del condoro, las autoridades determinaron que la avioneta llevaba al gobernador de Kentucky, Ernie Fletcher, al funeral, y que había ingresado por error en espacio aéreo vedado.
Durante el julepe, la policía se llevó en una caravana al presidente de la Cámara de Representantes, Dennis Hastert, por ser el segundo en la sucesión presidencial.
Sin embargo, el percance no empañó que con un caballo sin jinete como símbolo del presidente muerto, el catafalco de Ronald Reagan fuese llevado sobre una cureña centenaria para recibir homenajes en el primer funeral de Estado en tres décadas. El sepelio se desarrollará hoy viernes.