"Si hubiera abierto la puerta, a lo mejor no ocurre esto". El comentario, casi como un murmullo, se repitió entre los vecinos del edificio Parque Almagro, donde en la madrugada de ayer falleció un lolito de 13 años, víctima de las emanaciones de gas, aparentemente provenientes desde la estufa del living.
Ferth Olivares Ramírez, alumno de octavo básico, junto a su madre, padrastro y su hermana, de 6 años, fueron afectados por la fuga de gas ciudad, cuya particularidad es fluir rápidamente hacia arriba y su alto contenido de monóxido de carbono, sacando la peor parte el niño, que dormía en un camarote.
Aunque el adolescente fue trasladado al Hospital San Borja Arriarán, murió por un paro cardiorrespiratorio a las 7.00 de la mañana. El resto de la familia debió ser introducida en una cámara hiperbárica hasta regular su estado.
Julia Figueroa, del comité de administración de las torres situadas en el 1140 de calle Eyzaguirre, contó que si bien era muy tarde -los conserjes estipularon en la bitácora del recinto cerca de las 3:00 horas- al percatarse del fuerte olor a gas que emanaba del depa 501 de la torre ubicada en el Sector 3, tocaron el timbre, pero recién al cabo de un rato la señora se levantó. "Dijo que no había ningún problema y como a los 5 ó 10 minutos bajó el padre urgente, para que por favor llamaran a una ambulancia", sostuvo.
Carlos Storch, subadministrador del condominio, aseguró que aunque la construcción está con sello rojo, porque los ductos de ventilación son demasiado estrechos, los residentes están tranquilos, ya que el de ayer habría sido un hecho fortuito, aunque será la Superintendencia de Electricidad y Combustibles la que deberá determinar las causas del trágico accidente.