CASA DE CITAS: Cuando los moteles no existían, ciertas parejas que deseaban tener un momento de grata intimidad o se iban a un hotel de frentón o se las arreglaban por ahí como fuera. Pero como la necesidad (y el deseo) tiene cara de hereje, de pronto apareció el concepto "casa de citas", que no era un prostíbulo -como se podría suponer- sino una casa común y corriente en cualquier barrio, con la salvedad que arrendaba piezas (dormitorios) a las parejas que se citaban para hacer cositas. Está demás decir que tales lugares eran mal vistos por el resto del vecindario.
SER QUEMADO: "Ser quemado" o "andar quemado" son dichos que usan el fuego para hacer hincapié en la mala suerte o pésima fortuna. Cuando alguien está "quemado" parece que la "mala pata" lo persigue y nada le resulta.
TENER EL SUEÑO PESADO: Hay personas que despiertan con cualquier ruido, pero hay otros que "tienen el sueño pesado". A esta gente no les molestan ni los niños bulliciosos ni los ladridos ni nada, y cuando se levantan recién se enteran que hubo un temblor o un incendio mientras dormían.