Dos actividades esperan a Paulina Nin en la Sexta Región: Una fiesta organizada por su comando en Pichilemu que pretende levantarle el ánimo tras el paso de su novio y jefe de campaña por el chucho y la proclamación que hará Renovación Nacional de su candidatura a alcaldesa, mañana sábado, en San Fernando.
Pese a la convulsionada semana que cierra la ex animadora, su ánimo no decae. Al teléfono se escucha con fuerza, ganas y espíritu triunfalista ante las elecciones edilicias de octubre próximo.
"Toda mi gente, no sólo mi comando, está con nosotros", advierte Paulina en referencia a la fiestoca que le harán sus adherentes. Y agrega: "El acto pretende demostrar la indignación hacia este montaje del cual fue objeto Alfredo y su adhesión a él como jefe de campaña".
-¿Cómo tomaste el paso por la cárcel de tu futuro marido?
- Tengo la piel dura. No creo que la política en sí sea cochina, pero en este caso han sido cuatro o cinco pelotudos. Uno en particular, en una situación de envidia porque yo lo saqué del comando, se ha dedicado a realizar situaciones desagradables.
-¿Puedes dar nombres?
- Por ahora no voy a dar nombres, porque estoy con mi abogado estudiando las acciones legales a seguir.
-¿Con qué intención crees que te atacan?
- De molestarme y minar mi resistencia; además con el objetivo de desacreditarme, pero no pueden hacer nada. El cupo es de RN y es mío.
-¿Crees que otra mujer en tu puesto hubiera retirado su candidatura?
- Otra persona habría dado su brazo a torcer; pero se encontraron con una persona que tiene la piel dura y una escala de valores. Yo podría irme a cualquier parte, pero si me quedo a vivir en Pichilemu es porque veo que el pueblo está sumido en la ignorancia y eso permite a las autoridades para poder manipularlos. Yo no voy a permitir eso porque tengo el servicio social metido en el cuerpo.
-¿Son personas con poder las que te persiguen?
- Poder que no puede por sí mismo no es poder. Son pequeños hombres, sanguijuelas; son bichos que viven en los lomos de los animales grandes. Hombrecillos que están metidos en cosas muy sucias y que saben que las cuentas públicas no calzan; saben que va a ver un efecto de naipe y cuando caiga uno van a caer todos.
Al altar
- En definitiva, ¿cuándo te casas?
- El 5 de enero.
-¿Se comprometieron frente al mar en onda romántica?
- Fue romántico, pero no fue frente al mar. Somos dos personas adultas que decidimos unirnos cuando nos dimos cuenta que éramos uno solo. Es por eso yo digo que cuando tocan a Alfredo me tocan a mí. Decidimos que hay que hacerlo como corresponde en algo que ninguno de los dos ha hecho: Casarse por la Iglesia.
-¿Golpes?
- Estamos hecho una roca que no la dinamitan ni la destruyen. Cuando tú tenís 43 y 41 años venís de vuelta y las cosas pasan por algo. Esto nos ha favorecido, no nos ha perjudicado en nada.
-¿Qué dice tu familia de todo esto?
- Mi mamá le ha tomado un cariño enorme a Alfredo. Y el otro día me preguntaba: ¿Si es tan bueno por qué le hacen esto? Y yo le respondía que fue víctima de un montaje y que en horas saldría en libertad. Y así fue.
-¿Cómo está actualmente Pichilemu?
- Es un pueblo sin ley. Yo no entiendo cómo una causa del '88 se publique, se hable con una rapidez impresionante y se trasladen policías 300 kilómetros para buscar a una persona, en circunstancias que el actual alcalde, Jorge Vargas, tiene 5 querellas criminales y 120 demandas. Las querellas son por estafa, delitos, económicos, coimas y extorsión.
-¿Y la justicia?
- En Pichilemu se cambiaban los jueces cada tres meses. Ahora llega un juez titular y espero que las cosas cambien.
-¿Te han amenazado?
- Durante dos meses fui seguida por una camioneta de la municipalidad y me hacían el gesto que me iban a degollar. Un tipo negro que parecía gorila me veía y me hacía como que me iba a cortar el cuello.
-¿Te asustaste?
- No, ni las amenazas de muerte me amedrentan.