Una trayectoria artística impecable, actuaciones en el extranjero y ganador del Laurel de Oro en el '92, son las credenciales que avalan la carrera de Jimmy Gutti, cuyo nombre es Jaime del Carmen Gutiérrez Carrasco.
El hombrón es libretista, cómico, cantante e imitador y lleva más de tres décadas poniéndole wendi arriba de los escenarios. Empezó en el cuento como a los cinco años en reuniones familiares, de ahí no paró más.
Hoy, a sus cincuenta y tantos, goza de una life terrible bacán, gracias a los sabios consejos de su esposa María Inés. Es dueño de un troncomóvil, casa en Renca, una en la playa y otra en el cementerio, "pa' que no digan que no tengo donde caerme muerto", dijo medio en talla medio en serio a
La Cuarta
Durante el chachareo, que fue largo y con harta risa, Jimmy sacó a lucir su laaaargo currículum:
- "Del '74 al '80 actuaba en la Plaza de Armas de Santiago. Ahí fui descubierto por una importante empresaria que me llevó al circo a trabajar como imitador de Camilo Sesto, ese fue mi primer papel importante. En el '80, formé los dúos humorísticos "Los Catetos" y "Los Bribones". Del '82 al '91 llegué a trabajar al "Picaresque" como primer actor junto a Eduardo Thomson y Canuto Valencia. Luego, estuve nueve años el el club nocturno "Kevin", hasta que en 1992 me consagré al ganar el "Laurel de Oro" a la "Revelación del Humor". Gracias a esto, me contrataron en el "Tap Room" en donde compartí escenario con chicho Azúa y la Pirilacha (mamá de Tatiana Merino).
-¿Has ido al extranjero?
-Si, me contrató la colonia chilena residente en Suecia. Junto al humorista Clavel, dimos shows a tablero vuelto durante un mes. Fuimos dos años seguidos porque les gustó mucho.
Ni ahí con la tele
A pesar de que participó en varias series del desaparecido "Festival de la Una" y fue como invitado al espacio "De Buen Humor" que conducía Jorge "Chino" Navarrete, Jimmy nunca arrugó la frente por aparecer en la pantalla chica, ni se bajoneó cuando no lo contrataron más:
- Yo voy cuando me llaman y no me gusta andar mendigando de canal en canal, aseguró.
-¿Pero en la tele se suponen que están los mejores?
- Para nada. No aparezco en pantalla y estoy a la altura de cualquiera que esté en la tele, no tengo nada que envidiarles. Me da pena porque hay humoristas que los contratan en la tevé por lastima, hacen antesala horas y horas para poder actuar y ese no es mi cuento.
-¿Te gustaría que el medio artístico reconociera tu labor?
- Me gustaría porque fíjate que ya no hay actores cómicos en Chile, los que quedan son sólo pelusas haciendo sketchs de humor, y eso me lo dijo mi gran mentor que fue Mino Valdés.