Como baterista, José Weinstein es un excelente ministro. El hombre que está a la cabeza del Consejo Nacional de la Cultura y las Artes apagó ayer las 10 velitas de las Escuelas de Rock, que ahora son parte de su cartera y, para conmemorarlo, los músicos no encontraron nada mejor que invitarlo a tocar la batería... quedó claro que tiene menos ritmo que Robocop y él mismo se retiró diciendo: "Pastelero a tus pasteles".
El ministro prometió impulsar la iniciativa que lleva la música por distintas ciudades, pero Florcita Motuda, uno de los invitados, aprovechó de pedirle un computador y un teléfono para las Escuelas, que aún están acomodándose en Valparaíso, ciudad que será el epicentro de la cultura criolla.
El homenajeado de la jornada fue el destacado bajista Cristián Gálvez, quien contó que se crió en la Toma La Cultura de San Ramón y que pudo convertirse en el tremendo músico que es gracias a la gestión de las Escuelas de Rock, que le dieron la oportunidad y clases gratuitas.
Otros invitados fueron Claudio Narea, Mario Rojas, Gonzalo Henríquez y los sospechosos de siempre. La celebración se coronó con el lanzamiento del 9º CD: "Sonidos de Barrio". Esta noche y mañana habrá la mansa fiesta en el teatro Mauri de Pancho, desde las 19:30 horas.