A Jorge Schaulsohn le da lo mismo enfrentarse con quien sea. “Yo voy a ganar”, dijo ayer, a pocas horas de convertirse en candidato del arcoiris. A sus 50 años, este abogado con oficinas en Nueva York y papucho de dos hijos de 14 y 18 comienza un nuevo desafío, después de haber sido diputado al igual que su padre Jacobo.
- Su taita fue radical, pero esa tienda no quiere que usted sea el candidato.
- No hay ningún radical en Chile que no vaya a votar por Jorge Schaulsohn.
-¿Incluyendo a Enrique Silva Cimma, que le hizo la cruz?
- Incluyéndolo a él. Sus sentimientos van a poder más.
-¿Por qué prefiere ser alcalde a quedarse ganando plata tranquilito?
- Deseo ser el mejor alcalde de Santiago de los últimos 40 años. Mi meta es que los vecinos tengan la calidad de vida de quienes viven en Las Condes y La Dehesa sin ser millonarios y que el centro deje de ser un foco de delincuencia y prostitución cuando se pone el sol. Para eso, en seis meses voy a terminar con el comercio ilegal.
- ¡En seis meses si otros no han podido en años!
- Voy a terminar con la venta de productos robados, la piratería y la inmundicia. Póngale mi firma.
-¿Va a salir con una escoba a la calle?
- Jaime Ravinet fue capaz de ordenar el centro con imaginación, diálogo y energía. Esa misma receta voy a aplicar yo.
-¿Y las chicas de los cafés con piernas se van a quedar cesantes?
- Respeto a las chicas que trabajan ahí, pero no voy a permitir que el centro sea la capital del café con piernas, el sex shop y la prostitución infantil.
-¿Va ser alcalde pa' la tele?
- No soy ni voy a ser un político farandulero. Una cosa es tener sentido del humor y otra, andar friendo huevos en la tele para sacar votos.
-¿Las playas y piletas de Lavín desaparecerán?
- No, las voy a mantener, pero una playa a orillas del Mapocho no puede ser el legado de una gestión municipal.
-¿Qué le parece Alcaíno?
- Pienso que es una buena persona y espero que hagamos una campaña de ideas.