Por nada menos que 3 mil millones de pesos, el exonerado carabinero del caso Spiniak, Claudio Palma Escobar, demandó al Fisco por los graves daños morales que le provocó la presunta injusticia al ser, primero, sacado del caso en circunstancias que la mayor parte de la investigación fue suya y del cabo Juan Madrigal y, segundo, por ser "abandonado" por la institución, que dejó, entre otras cosas, sin salud a su esposa justo en el momento que comenzaba a desarrollar un cáncer uterino.
"Mi vida ha ido de mal en peor. Yo no tengo interés en regresar a Carabineros, puesto que, al darme de baja, injustamente, las consecuencias han afectado profundamente a mi familia. Producto de todo este problema, a mi esposa, después de perder el hijo que estaba gestando, se le creó un tremendo problema, porque como me quitaron el derecho a salud, recién después de un par de meses pudieron hacerle un raspaje con una tarjeta de indigente", dijo el ex carabinero, quien trabaja más de 15 horas diarias en un taxi en Rancagua para poder sacar adelante a su prole.
Su abogado, Carlos Espinoza Zúñiga, aclaró que, pese a que la policía uniformada erró en la destitución del carabinero, es el Estado el responsable de reparar el daño. "Será la señora Szczaranski quien deberá enfrentar el juicio que se llevará en el 12º Juzgado Civil de Santiago", dijo el profesional.
El coronel (R) de Carabineros César Casanova, quien lleva adelante su defensa en el campo administrativo, informó que pidieron a la Primera Fiscalía de Santiago, donde los cabos Palma y Madrigal figuran como inculpados en el proceso por "incumplimiento de deberes militares", el conocimiento del sumario, donde estaría presuntamente aclarado que fue la generala Georgina Ayala quien intercedió ante la jueza del 33º del Crimen, Eleonora Domínguez, para sacar a los paquitos del caso.