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| 27 de Marzo de 2004 | |||
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Lo consideraba el "líder" de las dictaduras Libro cuenta cómo don Pino se coleteaba con Kissinger
Según cuenta Dinges en el libro "The Condor years", que se presentó ayer en Washington, Kissinger le dijo a Pinochet -durante una reunión que mantuvieron en junio de 1976 en Santiago- que "en Estados Unidos simpatizamos con lo que usted está tratando de hacer aquí. Mi evaluación es que usted es la víctima de los grupos de izquierda alrededor de todo el mundo, y que su mayor pecado fue que usted derribó un gobierno que se estaba haciendo comunista". "Nosotros estamos detrás de usted, usted es el líder", habría sido la respuesta de Pinochet. Otros documentos recientemente difundidos dejaron al descubierto también que las autoridades gringas tenían, al menos, un conocimiento de la puesta en marcha de la "Operación Cóndor " entre las fuerzas represivas de Argentina, Brasil, Uruguay, Paraguay y Chile. Dinges dice en su libro que, en la época, la diplomacia estadounidense mantuvo "caminos separados": por un lado alegando la defensa de los derechos humanos y, por el otro, con la complacencia de Kissinger, alentando a las dictaduras en América del Sur. Los datos contenidos en los documentos desclasificados en los últimos años muestran también la tolerancia del gobierno yanqui con la represión en Argentina, donde la dictadura militar que gobernó entre 1976 y 1983 dejó miles de desaparecidos y una economía local destruida. Un despacho de la Secretaría de Estado norteamericana de 1978, incluido por Dinges en su libro, señala que durante una reunión "Kissinger explicó su opinión de que el gobierno de Argentina hizo un trabajo sobresaliente en aniquilar las fuerzas terroristas". Durante la presentación del libro, de la que tomó parte el senador Tom Harkin -de activa participación en las presiones demócratas sobre Pinochet en los '70-, Dinges afirmó que "Estados Unidos destruyó activamente algunas de las democracias de América latina durante ese período, y nuestra alianza con estos criminales es la razón de mi obsesión". "No puedo entender cómo un país que dice defender los valores de la democracia y la libertad, pudo asociarse con gente que cometía asesinatos masivos", afirmó el escritor.
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