El intendente metropolitano, Marcelo Trivelli, se juramentó a ponerle alas al Plan Actualizado de Prevención y Descontaminación Atmosférica de Santiago (PPDA) y a que éste pase soplado la meta de terminar con las preemergencias ambientales el próximo año, y contar en el 2010 con los estándares mundiales en materia de sepultar el esmog.
Enseguida desmenuzó el batiplán, expresando que contempla, entre otras cosas, el retiro de 2.700 buses sin sello verde durante el presente calendario; al 2005 achicar las emisiones peligrosonas del material particulado respirable (MP) y del óxido de nitrógeno; una baja de al menos 30 por ciento del MP para el año que viene; acelerar el debut de buses a gas, eléctricos e híbridos, además del aumento de exigencias en fiscalización.
Otras movidas son programas de reducción de emisiones industriales, faenas de aspirado de calles, pavimentación y estabilización, y que para el 2007 todas las chimeneas de doble cámara sean certificadas.