DAR UN AIRE: Cuando éramos niños nos advertían que no debíamos exponernos a las corrientes de aire, so pena de quedarnos medio chuecos o con la boca torcida; entonces, cada vez que bebíamos algo caliente, como el té, por ejemplo, debíamos taparnos la boca durante un tiempo prudente si salíamos a la calle. Del mismo modo la gente mayor se preocupaba de cerrar puertas y ventanas -especialmente las que daban hacia la espalda- para evitar que la ventolera no causara dolores ni ser víctima de "un aire" fatal.
SONRISAL: No sé si aún existirá la marca de un antiácido efervescente que dejó su huella en un modismo. El "sonrisal", según la propaganda de la época, dejaba a los que bebían mucho alcohol la noche anterior, como nuevos. De a poco, el nombre de este producto comenzó a aplicarse a personas alegres, buenas para reír, o sea, andaban todo el día con la sonrisa en el rostro.
CHICHARRIENTO: Tomando en cuenta el ruido del insecto cuyo nombre es chicharra, en Chile decimos que es "chicharriento" todo lo que suena mal, tiene sonido desagradable o voz estridente, en el caso de ser una persona.