Los mormones afincados en Chile se mandaron flor de paleteada con 50 mil familias pobletes de todo el terruño, al ponerse con 250 mil frazadas al hilo. La movida involucró una inversión cotota de billetes verdes y la idea es asignar cinco cobertores por familia, los que serán complementados por las munis que soltarán camitas, colchones, veladores y hasta lámparas, cosa de dejar del guan el dormitorio de la barra pop.
Según lo indicó el dire del Fondo de Solidaridad e Inversión Social (Fosis), Mario Ossandón, lo que se busca es mejorar la calidad de vida, especialmente de los pitufos de la casa para que no pasen frío en el invierno. "Se ha determinado que los niños que no poseen las condiciones mínimas de habitabilidad no rinden lo que debieran. Por lo tanto, cosas como ésta que parecen tan pequeñas pero que cuestan tanto, ayudan en este sentido".
Sin embargo, las familias no la sacan pelá ya que al momento de adjudicarse estos implementos, deben firmar un contrato en donde se comprometen a mantener tiquitaca su palacete. La idea es que los chiquillos mantengan el orden de la vivienda, tanto dentro como fuera de ella, y que cuiden como hueso santo todo lo que se les entrega.
Las beneficiarias no dejaron de agradecer a todos quienes hicieron posible el cocido solidario. Rosita Tobar, una sacrificada pobladora de Conchalí, reconoció que gracias al Fosis ha logrado salir adelante con su chiquitita. "El Fosis me dio el apoyo que necesité cuando puse un kiosco. Ahora me dan esta sorpresa que espero sea bien aprovechada por todos", verseó con los ojitos brillantes.