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| 19 de Marzo de 2004 | |||
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Schweitzer, el querellante: "Pederasta es imputación más grave que de homicida"
Argumentó que si bien Guzmán nunca entregó nombres específicos de políticos metidos en la red de Spiniak, ya que sólo se limitó a ligar a dos parlamentarios de la Alianza por Chile y uno de la DC, aclaró, basado en un texto escrito por el ex presidente de la Corte Suprema Mario Garrido Montt, que data de 1963, que es posible sancionar la divulgación de un rumor. Con gestos impulsivos, carraspeando y a veces levantando la voz, pero sin perder su habitual elegancia, Schweitzer indicó en su alegato que "la injuria plural, la injuria al colectivo, está unánimemente aceptada. Si alguien en presencia de cinco personas les dice a ustedes son tales por cuales, aunque no los nombre, aunque no diga quiénes son, no cabe duda quiénes fueron los destinatarios de la expresión". El profesional hizo referencia que las palabras de la diputada cayeron como un rayo hacia los senadores Carlos Bombal y Jovino Novoa -nuevo mandamás de la UDI-, ya que al ser emplazada en dos entrevistas si éstos eran los aludidos, optó por callar, situación que él definió como una "sinfonía de notas y silencios". Dijo que Guzmán también mantuvo la misma postura cuando el escritor Pablo Huneeus publicó en su página web los nombres de Bombal y Novoa como los supuestos pederastas. Según el abogado de la UDI, tal hecho generó un manto de duda sobre ambos senadores, añadiendo que no hay imputación más grave que ser abusador de menores, incluso peor que homicida o estafador. En su presentación Schweitzer precisó que es amigo personal de ambos parlamentarios, "y de larga data", y contó una infidencia de la señora de Novoa, que pasó tres noches con una brocha y un tarro de pintura cerca para borrar posibles grafittis de la pared de su propiedad en contra de su marido y así no lo alcanzaran a leer sus hijos. Al finalizar el abogado alzó en la sala de plenarios el último ejemplar de The Clinic, que en su contraportada muestra a un hombre de negro con látigo en mano persiguiendo a varios menores desnudos, bajo el título de ˇVolvió Jovino!, para ejemplificar los daños al honor y la honra que se pueden causar a una persona.
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