Hay algunos que duran poco... Cristian Castro es de esos, pero en la vida conyugal. El cantante mexicano que hace unas semanas se presentó en el Festival de Viña, dio por terminado su matrimonio con la paraguaya Gabriela Bo a tres días de cumplir un año llevando un anillo en la mano izquierda.
La información se dio a conocer en los diarios mexicanos, que publicaron copias de la demanda de divorcio presentada por el cantante azteca en tribunales de Miami el viernes pasado. El documento se refirió a la "ruptura irreparable" del vínculo matrimonial.
El rumor de la separación corría hace rato en torno a la pareja. Se hablaba de la fama de conquistador que tiene el intérprete, sumado a los celos de la paraguaya, una mezcla poco sana para cualquiera.
La nueva separada ya viajó a su país de origen tras la división de la pareja y se refugió con su familia. "No me atrevería a opinar, no sé lo que pasó, prefiero ser amo de mi silencio y no esclavo de mis palabras. Yo lo permití (el casamiento) con la mejor intención... y por supuesto fue mejor que no tuvieran hijos, sería una pena que un niño quedara sin padre o sin madre en cualquier situación", dijo el empresario Eduardo "Bilo" Bo, papá de la joven.
La distribución económica de la disuelta familia también quedó zanjada, ya que los activos matrimoniales serán asignados a cada una de las partes y que las deudas se distribuirán equitativamente.