El apoyo cerrado de toda la Congregación Salesiana en Chile recibió el obispo de Punta Arenas, monseñor Tomás González, sobre quien pesa una querella por encubrimiento y obstrucción a la justicia, en el caso del sacerdote diocesano Víctor Carrera, acusado de abusar de un menor de 13 años, el 1 de mayo de 1999.
Según el padre Bernardo Bastres, miembro de la congregación, existen personas y medios de comunicación que han tratado de empañar la labor del obispo. "Estas personas aparecen restándole credibilidad y estatura moral al obispo ante su actuación en el caso", señaló.
Para Bastres, esto es una situación inaceptable, dado que el religioso siempre ha mostrado su preocupación por la defensa de las personas más desamparadas del país.
"Su permanente defensa por los derechos humanos, su preocupación por los exiliados y su incondicional amor por la verdad avalan ampliamente toda su carrera episcopal", explicó Bastres.
La querella interpuesta por el abogado Guillermo Ibacache, patrocinante de la familia del menor, se fundamenta en el hecho que el obispo González habría estado al tanto del abuso, enviando al sacerdote Víctor Carrera fuera del país, evadiendo de esta manera la acción de la justicia.