En un fallo que fue acogido con profundo malestar por los sectores duros de la comunidad mapuche, el ministro instructor Diego Simpertegui condenó a 10 años de cárcel al dirigente indígena Víctor Ancalaf, werkén de la disuelta Coordinadora Arauco-Malleco. El comunero fue sindicado como el único responsable identificado de tres atentados incendiarios contra camiones que participaban del mega-proyecto hidroeléctrico Ralco, en el Alto Biobío.
Para sustentar el fallo, Simpertegui se basó en el requerimiento por ley antiterrorista interpuesto por la Gobernación del Biobío contra el dirigente.
Los atentados fueron perpetrados por individuos encapuchados entre octubre del 2001 y marzo de 2002 en el camino que une Ralco Lepoy y Huallalí. En los operativos, los atacantes incendiaron vehículos de carga y maquinaria pesada pertenecientes a contratistas de Endesa. Los daños fueron avaluados en 600 millones de pesos.
Tras conocer la resolución, el abogado de Ancalaf, Rodrigo Calderón, anunció que apelará.