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| 02 de Enero de 2004 | |||
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| CONTENIDOS | CRÓNICA | LA VUELTA AL MUNDO | LA CUARTA DEPORTIVA | LA CUARTA ESPECTACULAR | MAGAZINE | LA PAPA |
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La ventanita sentimental DR. CARIÑO doc@lacuarta.cl Doctor:
Con su habitual sabiduría, espero que me ayude a salir de la encrucijada en que me encuentro. La verdad es que merezco estar como loro en el alambre, porque siempre he pensado que las mujeres nacieron para regalonear a los hombres. Tengo 34 años y he sido picaflor desde los 17. Con decirle que en el colegio dejé a una compañera embarazada y me corrí olímpicamente. He tenido muchas aventuras y todas las he tomado así, como simples aventuras, sin pensar en los sentimientos o sufrimientos de mi polola de turno. Sin embargo, a cada cristiano le llega la hora. Hace un año me enganché con la Elizabeth y empecé a actuar como siempre: Muchas promesas, muchas atenciones y vamos cobrando en género. Sin embargo, a los seis meses descubrí que estaba enamorado hasta las patitas de ella. Y descubrí, también, que había cambiado mucho. Ya no era cariñosa y apasionada, sino fría como una culebra. Traté de conquistarla, pero fue inútil. En noviembre me abandonó, me dijo que la tenía aburrida y que era un desastre en la cama. ¿Se da cuenta cómo quedó mi orgullo? ¿Qué se le ocurre para que vuelva con este pechito?. Emilio.
Mi viejo:
Su historia no es ninguna novedad. A través de los 19 años del diario pop, he recibido muchas consultas de tipejos que se creían el hoyo del queque, la pílsener en el desierto y cuando una mujer los aterriza, se instalan en un rincón, para llorar a gritos. Creo que, más que sus sentimientos, lo que usted tiene herida es la vanidad, el ego. Durante largos años se creía el Tarzán de la pallasa, el Superman de la catrera, el Doctor Cariño de las sábanas y, ¡oh, sorpresa!, la Liz le dijo en la cara que era una calamidad con patas. Esta lección la necesitaba con urgencia y estoy seguro que ahora tratará con más respeto a las mujeres que aparezcan en su vida. Le digo esto, porque su pareja no volverá ni a cañones con usted. Cachó que usted era un pavo real y se le atragantó definitivamente. Este porrazo debe servirle de experiencia en el futuro y, para eso, cambie su manera de ser y de pensar. Las mujeres no nacieron sólo para gozar como chancho en el barro, sino para ser madres, para crear una familia. ¿No ha pensado el tontito, en casarse? Tiene 34 años, edad más que suficiente para fundar un hogar con todas las de la ley.
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