Como los organizadores del torneo ATP de Viña del Mar cachan que la zurda del "Chino" Ríos es más codiciada que una sal de fruta para un ñato con la caña, hace un par de días se le cursó una cordial invitación para que el ex número uno del mundo deje caer su talento por el taquillero balneario, cuyo espectáculo tenístico fue adelantado para el 31 de enero.
No obstante, a pesar que el ñurdeli ya dijo que sí a la invitación, el objetivo de la respuesta favorable para jugar en la Ciudad Jardín obedece a que el tenista está más aburrido que la cresta con los viejos achaques y lesiones y por eso quiere saber qué puntos calza para jugar con tutti este año o si va a pasarlo más tirado que colilla de pucho por las yayitas al espinazo.
"O me pego el despegue ahí y empiezo mi carrera de nuevo, o puede ser uno de mis últimos torneos", advirtió el que fuera el mejor raquetero del planeta y agregó que más allá del resultado, "todo va a depender de cómo me estoy sintiendo, de cómo me estoy recuperando y, sobre todo, de las ganas que tenga",Tras 128 días sin jugar, el "Chino" prefiere irse tranquilo el perrito y ya preparó junto a su PF Carlos Cardemil el trabajo de pretemporada, situación que lo llevó a renunciar a jugar el Abierto de Australia, que parte el 14 de enero.
Sobre los dolores al espinazo que lo tienen pa'l gato, Ríos indicó que "tengo todo enero para recuperarme y ponerme a punto, si no logro es la última señal que necesito para saber que me la puedo para seguir".
El fin de semana posterior al ATP de Viña, Chile deberá enfrentar como visita a Perú por la primera fase del Grupo I de la Zona Americana de Copa Davis y el "Chino" juró de guata que estará ante los cholitos: "Me estoy preparando y nunca he tenido problemas para jugar por Chile, menos ahora que puede ser una de mis últimas oportunidades", prometió.