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| 02 de Enero de 2004 | |||
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Animó balacera donde murieron narco y lolito Cuando visitaba a su mami cayó asesino de la Yungay Carlos Godoy S
Mauricio Cerón, de 21 años, cayó el miércoles, cuando caminaba de impecable terno negro y camisa rosada rumbo a la casa de su mamá. Antes de que llegara a visitarla, detectives de la Brigada de Homicidios se le fueron encima y arrestaron, sin que opusiera resistencia. Vivía en El Bosque, donde estuvo fondeado, pero el miércoles regresó a la Yungay para saludar a la mujer que lo trajo al mundo. Los detectives practicaron la detención tras varios días de seguimientos y puntos fijos encubiertos. Se estableció que "el Mauri" es primerizo y no tiene ficha policial, pero que habría tenido participación en los asaltos que perpetró uno de sus parientes, el ex frentista Carlos Espínola Robles, quien se hizo la América atracando bancos y camiones blindados en Santiago y San Antonio. Sobre la causa del infernal tiroteo, las fuentes que datean a La Cuarta precisaron que la pareja de Mauricio Cerón, de nombre Claudia, días antes del ajusticiamiento tuvo un trompeo con el fallecido Emilio Reyes Mardones, por el robo de una escopeta. Fue así como pasadas las 5 de la tarde del martes 23 de diciembre, la mujer junto a Cerón y dos cabros chicos -uno de éstos conocido como "el Cacharra"- fueron a cobrar a la casa de "El Cuco", a quien sorprendieron en el frontis de su vivienda del pasaje Central. El piño abrió fuego a quemarropa contra Emilio Reyes, quien, antes de tomar su escopeta, recibió tres proyectiles en el tórax que lo atravesaron de lado a lado. La "víctima", de 47 años, murió en forma instantánea. Estaba prontuariado por homicidio, robo frustrado, hurto, robo con intimidación, lesiones e infracciones a las leyes de armas y drogas. Los compinches del finado respondieron el ataque disparando desde el interior de casas vecinas, a raíz de lo cual dos hermanastros de 9 y 14 años, que compraban helados, también fueron baleados al encontrarse en la línea de fuego de los antisociales. El mayor, Javier Carrión, recibió un tiro en el cráneo que le produjo un coma del cual no se recuperó y finalmente murió el sábado último, en el Hospital Barros Luco. Su hermana, Verónica Reveco, recibió balazos en las piernas. Las pesquisas policiales apuntan a que la bala que derribó al niño fue disparada por alguno de los amigos de Emilio Reyes y no por los secuaces de Cerón. Fuentes de la policía informaron que la mujer y los dos cabros que participaron en el baleo están plenamente identificados y a punto de ser arrestados. Junto con el cargo por homicidio, el detenido Mauricio Cerón también deberá enfrentar la querella que presentó el Ministerio del Interior contra el autor de los tunazos.
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