A pesar del tremendo susto que se llevó hace dos años, cuando la mordió un rottweiler, el amor de Gloria Simonetti por los perros sigue incólume.
Eran los primeros días de abril del año 2001 cuando la intérprete decidió pasar la tarde en casa de unos amigos en Lonquén y compartir a un buen curanto en olla, cuando se le ocurrió ir a jugar con los perros del matrimonio. Uno de ellos se sintió molesto con los arrumacos de la artista y le mordió en plena cara, dejándole una herida abierta que requirió 12 puntos.
En principio trató solita de sortear el incidente, pero la verdad es que no se esperaba el espectáculo que observó frente al espejo: La lesión en la mejilla izquierda sangraba profusamente requiriendo atención médica.
Han transcurrido dos años de ese accidente y ahora nuevamente un perro le amarga el pepino, al punto que asegura que esta Navidad fue muy triste.
El martes, en víspera de la visita del Viejito Pascuero, se fue su mascota, dejándola sumida en el desconsuelo, porque aún no logra dar con su paradero, y como es ama querendona, ciertamente está preocupada.
Asegura que toda su vida ha estado rodeada de perros, a los que sencillamente adora. "La verdad es que he tenido una muy mala noticia, porque se fue esta mascota hace ya dos días", contó haciendo un alto en sus clases. "Lo de la tenencia de los perros pasa por una normativa de comercialización y tenencia de perros guardianes, o sólo información. Creo que no se puede tener perros con horarios, que de 2 a 4 sea para jugar con los niños y después de las 8 sean guardianes de casas", sostuvo.