Siguiendo el lema "Dar hasta que duela", del padre Alberto Hurtado, las familias Arteaga y Rodríguez, dueñas de Fantasilandia, decidieron regalar cinco horas de diversión a cinco mil cabros y tatas de la Región Metropolitana, Puerto Montt y La Serena, petenecientes al Hogar de Cristo, para celebrar una bacán Navidad adelantada.
La movida empezó a las 9 de la madrugada y una hora más tarde llegaron los jefazos del Hogar de Cristo, Benito Baranda y el padre Agustín Moreira, para subirse a unas balsas e inaugurar el "Rapid River", junto a todos estos felices pitufines.
Benito Baranda pidió a los chilenos recuperar el sentido de la Navidad, armando una fiesta humilde para disfrutar el nacimiento del niño Dios con toda la familia. "Hay que recordar que Jesucristo vino para servirnos y en Navidad, uno tiene que reflexionar cómo estamos sirviendo a nuestros hijos a nuestra esposa, a nuestra familia y en el lugar de trabajo, estableciendo un puente de afecto y cariño por esas personas", apuntó.
El capellán Moreira verseó que no hay gesto más solidario y lleno de amor que el de un padre que es capaz de ofrecer a su hijo para salvar a la humanidad. " Dios se hace solidario al regalarnos a su hijo que nace entre nosotros", afirmó.
Los cinco mil brocas pobletes del Hogar de Cristo le hicieron chupete a los 30 bacanes juegos. Y cuando se cabrearon de subir y bajar a los juegos, la casa les tenía completurris, bebidas y helados. ˇFeliz Navidaaaad!.