Con patrocinio de los diputados Guille Ceroni y Laura Soto, el Movimiento de Integración y Liberación Homosexual (Movilh) chantó ayer una querella contra quienes resulten responsables del incendio que el 4 de septiembre de 1993 destruyó la disco gay Divine de Valparaíso y dejó como saldo una veintena de muertos.
La acción legal fue presentada en el Quinto Juzgado del Crimen, cuyo juez, Jorge Gándara, reabrió el caso el 29 de septiembre tras una solicitud de la entidad homo que incluyó nuevos antecedentes.
En la querella, los abogados Soto y Ceroni y el caporal del Movilh, Rolando Jiménez, piden que se aclaren la causa del siniestro y el número exacto de finados, y que se explique la no realización de diligencias clave, el porqué no se ubicó a "sospechosos clave" y las razones de que no haya sanciones contra funcionarios policiales que maltrataron a los testigos.
También solicitaron que se cite a declarar al dueño de la Divine, Nelson Arellano; al administrador del boliche, Arturo Masafierro; al comandante en jefe del Cuerpo de Bomberos al momento de la tragedia, Miguel Sánchez Paniagua; al funcionario de Investigaciones Tomás Vivanco y otras 7 personas.
Igualmente, se demandaron oficios a la Superintendencia de Electricidad y Combustibles y al Cuerpo de Bomberos de Valparaíso, y se pidió el nombramiento de un perito eléctrico para que entregue una conclusión sobre el origen del fuego. "Sea o no atentado, hay responsables. Si el incendio se produjo por un desperfecto eléctrico, los responsables podrían ser los dueños del local o las autoridades que permitieron su funcionamiento", dijo Jiménez.
El Movilh espera que el Consejo de Defensa del Estado se haga parte en la causa y que se nombre un ministro en visita.