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| 08 de Diciembre de 2003 | |||
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Marea de fieles comenzó a chalupear ayer rumbo al santuario para congraciarse con la Virgencita Caravana de pecadores rumbo a Lo Vásquez (Jaime Salas T.)
En 1996 su hijo menor, del mismo nombre, perdió la audición y en su desesperación Hinojosa se encomendó a la Purísima Virgen de Lo Vásquez, prometiéndole que si lo sanaba peregrinaría cada año hasta su templo, ubicado en la comuna de Casablanca. Los primeros viajes los realizó junto su hermano Pablo, pero lamentablemente este fue asesinado hace tres años en una riña callejera en la misma población donde él vive junto a su esposa, Yolanda Cheuqueñanco, de 33 calendarios. Era precisamente ella quien ayer lo acompañaba en este acto de fe inmensa e incondicional devoción. La parejita partió desde Chago tipín tres de la tarde y esperaba caminar toda la noche para llegar al santuario pasadas las ocho de esta mañana. Para hacer más amena la caminata, ambos llevaban una potente radio con CD incluido, y una mochila cargada con bebidas, agua y algunas golosinas para engañar las tripas. Contaron que si les daba tuto, dormirían a un costado de la Ruta 68. Afortunadamente para ellos y el resto de los peregrinos que ayer chalupeaban rumbo al templo, el tiempo les jugó a favor. La tarde estuvo nublada e incluso se dejó sentir un viento fresquito. Delante de los Hinojosa-Cheuqueñanco sorprendimos al también maestro de la constru Fernando Fuentes, de 52 inviernos, quien iba con la lengua afuera de tanto pedalear. Como ya no es un lolo, prefiere peregrinar en bicicleta. "Mi compromiso con la Virgen es por 10 años. Le pedí por la salud de mi madre, que tiene 82 y está muy achacosa, y porque le vaya bien en la prueba de ingreso a la universidad a mi hija que está terminando el liceo", confesó mientras hacía un alto a la altura de El Noviciado. Fuentes contó que venía metiendo pierna desde el sector de Macul con Américo Vespucio y que tenía previsto llegar a Casablanca a la una de la madrugada de hoy. "Son sus buenos kilómetros. Acuérdese que es de ida y vuelta, pero no me canso. Al revés, me siento súper contento por cumplirle a la Virgencita", añadió. En esta ocasión y bajo el lema "María, bendícenos con muchas y santas vocaciones", cientos de miles de peregrinos, al igual que don Fernando, se darán cita en el Santuario de Lo Vásquez, donde serán asistidos por 70 sacerdotes, 60 monjitas, una cantidad similar de seminaristas y 300 voluntarios. En total, se realizarán 42 eucaristías. La Oficina Regional de Emergencia (Oremi) informó que para garantizar la seguridad de los fieles se activaron todos los servicios. Hasta una brigada de la Conaf estará al cateo de la laucha por si se produce un incendio forestal. El fervor crecía ayer a medida que pasaban las horas. Hasta el mediodía, Carabineros había contabilizado el paso de 11 mil devotos tanto a pie como en bici.
Fervor popularDesde mediados del Siglo XIX que el pueblo de Casablanca se ve convulsionado en este día, cuando Lo Vásquez se transformó en un importante lugar de oración y recogimiento.Cuenta la leyenda que la imagen de la Virgen María, que hoy es fuente de devoción popular, fue colocada en el jardín de la casa de José Ulloa, uno de los vecinos más ricachones de la zona. Al ver el hombrón que el pueblo acudía en masa a venerarla y darle las gracias por favores concedidos, habilitó un viejujo galpón de adobe como capilla, al tiempo que buscó un curita que oficiara en ella y orientara a la barra en su devoción. De hecho, en los primeros archivos parroquiales de esa campecha comuna, que datan de 1849, figuran algunos bautizos celebrados ahí por el párroco don José Manuel León. Se dice que en 1850 el devoto Fray José Manuel Troncoso -mercedario-, decidió trasladar la capilla que la familia Ulloa había levantado con tanta devoción. No sólo se llevó la imagen de la Virgen, sino que, además, los ornamentos y vasos sagrados a otro galpón distante a 100 metros al norte de la Ruta 68 o camino a Valparaíso, en un sitio que está frente al actual templo de la Purísma. El sorpresivo cambio generó roces con los Ulloa, quienes se pusieron súper odiosos, pues la idea de ellos era mantener la capilla en el jardín de la casa. Con el objetivo de resolver el atado, el capellán Troncoso solicitó la intervención de la alta jerarquía eclesiástica, la que finalmente tiró para el lado del cura. No fue hasta el 8 de diciembre de 1908, que la capilla toma forma de templo, luego que el párroco de Casablanca de aquel entonces, José Miguel Galaz, bendijera y colocara la primera piedra de lo que sería la futura construcción que hoy da cabida a cientos de miles de devotos en una de las peregrinaciones marianas más importantes que se realizan en el terruño. Junto al santuario, se construyó un edificio que dio albergue al Seminario Mayor de la diócesis de Valparaíso. A fines de los 80, el Papa Juan Pablo Segundo le otorgó a este el título de Pontificio Seminario Mayor de San Rafael y desde ese entonces el santuario es atendido por una comunidad de religiosas catequistas.
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