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| 28 de Noviembre de 2003 | |||
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| CONTENIDOS | CRÓNICA | LA VUELTA AL MUNDO | LA CUARTA DEPORTIVA | LA CUARTA ESPECTACULAR | MAGAZINE | LA PAPA |
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La ventanita sentimental DR. CARIÑO doc@lacuarta.cl Doctor Cariño:
Llevo 4 años de casado y adoro a mi esposa, pero hace unos meses mi vida se tornó un calvario. Siempre he sido muy fiel a mi mujer, ya que es una fémina muy hermosa y cierto día me pidieron en la empresa en la cual trabajo que fuera a donar sangre para el esposo de una compañera de trabajo, que iban a operar del corazón. A las semanas después me llamaron en forma urgente del hospital para decirme que era portador del virus del sida. Caí en una depresión enorme, no sabía qué hacer y como mi conciencia estaba tranquila, no dudé en contárselo a mi señora, corriendo el riesgo que ella me culpara de algo que yo nunca había hecho para contraerlo. Ella es una mujer muy dulce y al instante lo entendió y partimos al día siguiente a hacerle una prueba de sangre a ella y el resultado fue negativo. He hablado con muchos sicólogos y, al parecer, nadie me cree que yo no tengo nada que ver en el asunto, porque tal como le dije anteriormente, siempre he sido un hombre fiel. Lo más triste de todo es que ahora siento que ella se está alejando de mí. Ella, a través de internet, ha conocido a muchos tipos y todos los días chatea con ellos o la llaman por teléfono. Mi vida se ha tornado un infierno, no soporto la idea que otros hombres la estén cortejando y lo único que me consuela es mi pequeño hijito de 4 años. Mis padres y hermanos me apoyan en todo lo que pueda, hasta mis suegros lo saben y me entienden, pero lo que me preocupa es ella, porque cada día que pasa siento que la pierdo aún más. Mi forma de ser no ha cambiado en lo sentimental con ella, sigo siendo cariñoso y galante con ella, pero eso ya no la atrae, por lo que me he dado cuenta y siento que mis fuerzas cada día se van agotando. En mi última visita al médico, me dijo que mis exámenes están saliendo cada vez peores. Espero que usted sea la persona que me oriente en lo que puedo hacer. Encuentro injusto lo que me ocurre, porque he sido un tipo tranquilo, trabajador y buen marido. Joven triste.
Mi perro:
Claro que su vida es un infierno y habría que estar en su pellejo para dimensionar la magnitud de la situación. Aunque resulte extraño, se nota que más que el hecho de ser portador del VIH, lo que le duele es que siente que perderá a su esposa. Usted asegura que en los 4 años de matrimonio nunca le ha sido infiel, pero ¿cómo fue su conducta sexual antes de conocerla a ella? ¿Sabía que un camazo ocurrido hace diez años puede tener este terrible resultado? Retroceda el cassette para recordar a las mujeres que lo hicieron poner los ojos blancos, ya que no creo que su esposa sea la única mujer que ha tenido. Hágase exámenes en otros laboratorios, esperando un milagro. Ojalá se produzca y le digan que está sanito. Créame que lamento su calvario.
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