Harto cachetoncito se puso ayer el general director de Carabineros, Alberto Cienfuegos Becerra, cuando se le pidió una evaluación de sus primeros dos años como capo máximo de la policía uniformada.
Dijo que "por esfuerzo, dedicación y sacarle el jugo a las 24 horas del día, me pondría más que un siete. Estoy absolutamente conforme con mi conciencia, porque me he entregado por completo a la institución", señaló mi general.
La mansa quebrada se la mandó en la Ciudad Satélite de Maipú, donde ayer en la mañana entregó las llaves de 362 casonas para los funcionarios. Los palacetes no tienen nada que envidiarle a la mansión de Ricky Ricón, ya que poseen tres baños, piezas de lujo, living-comedor, entrada de auto y hasta un pulento patio para hacer asados, además de jardines y una plaza de juegos.
El general confirmó que Chile reforzó los controles en sus fronteras ante amenazas de atentados terroristas en los países vecinos. "Hay una gran preocupación, preocupación real. Se ha incrementado la coordinación con las policías vecinas", dijo.