Primero fue una fatiga muscular, luego los dramas con una bailarina de Mekano que lo acusó de andarla acosando y, como guinda pa' la torta, una fiebre que lo hizo sentirse el sábado como dando vueltas dentro de un microondas. Lo claro es que la semana de Jorge Acuña desde que está en Chile no ha sido de las mejores, pero el "Kike" no deja de mostrar cuero de chancho para lo que viene, ya que "creo que después de todo lo mal que lo he pasado, al fin me siento recuperado y con más ganas que nunca de poder jugar ante Paraguay".
El tractor cabeza de rodilla no olvida que dejó todo tirado en Holanda pa' sumarse a la selección. "Llegué a sentirme desesperado, porque sé que no la tendré fácil al regreso al Feyenoord y hasta ahora no he podido jugar", comenta haciendo pucheros, pero en un dos por tres cambia el chip y advierte que "todo eso me da lo mismo si me toca jugar aunque sea un ratito, porque para eso vine".
Consciente de la fórmula que el "Pinturita" ocupará ante Paraguay, con una línea de tres rudos en el ombligo de la cancha, Acuña alberga ene esperanzas que le pasen una polera desde el inicio. Más aún, ahora que "ya pude hacer fútbol y la pierna me aguantó bastante bien", acotó con la disponibilidad típica de un todo terreno: "Si me ponen por la izquierda, el centro o la derecha aperraré igual, ya que con Juvenal en Unión y más tarde en Católica me he desenvuelto por todos los sectores".
En todo caso, para que el "Terminator" se vista de corto todavía queda que hoy pase por el último examen de la blancura. "Quedamos en que este lunes me revisarán de nuevo la pierna para estar más tranquilos, aunque si fuera por mí ojalá me pongan de titular a ojos cerrados. He sufrido mucho por no estar jugando, así que no quiero devolverme a Europa con esta espina que tengo clavada", finalizó.