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| 17 de Noviembre de 2003 | |||
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Aunque muchos lo daban por muerto, se coló a los playoffs al empatar en el Chinquihue Audax Italiano hizo la de Lázaro Retorcijones, llanto a moco tendido y cortes de vena a granel hubo entre la parcialidad de Puerto Montt. Y es que el "salmón" esta vez apenas pareció un "jurel", pues a abrir la cuenta en su cancha sintética y tener todas las de ganar, por el temporal de lluvia y viento que le acomoda más a su juego, fue incapaz de dar el tunazo de gracia al conjunto tallarinero, que de la mano del "Guagua" Hernández revivió de las cenizas hasta ganarse el derecho de enfrentar al Colo en la liguilla donde se disputará el título del Clausura 2003. La tragedia portomontina pareció sacada de teleserie cebollenta mexicana. Nada hacía parecer un final doloroso. Al contrario, ya a los 5' el paragua Fabio Escobar, gracias a un testazo, anotaba la diana con que se pensaba que moriría la mufa de 6 derrotas al hilo. Pero la imprecisión de los arietes sureños, que se comieron al menos otras cinco oportunidades de gol, acabó por pasar la cuenta hacia el ocaso. Y es que cuando restaban 120 segundos para destapar la champaña en el Chinquihue, Jorge Carrasco escupió el copete de celebración. El zaguero audino se mandó la gracia de su vida al conectar de cráneo un córner sin marca alguna y que José Luis Campi no pudo atajar, aunque se estiró más que una luca a fin de mes. Premio entonces para el esfuerzo tano, que nunca bajó los brazos y se ganó merecidamente el derecho a soñar con la vuela olímpica, ya que en los playoffs, como se sabe, pasa cualquier cosa.
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