Una veintena de delegados del Sindicato Nacional Interempresa de Montaje Industrial (Sinami), que representa a 10 mil laburantes de firmas contratistas que prestan servicios a compañías cototas como Codelco y Celulosa Arauco, se tomó el séptimo piso del edificio donde funciona la Dirección del Trabajo, en pleno centro de la capital.
Los compipas se atrincheraron en las oficinas del Departamento de Relaciones Laborales del organismo, donde denunciaron que dicha empresa cuprera y la Cámara Chilena de la Construcción habrían intervenido en la última elección del gremio, con el objetivo de elegir dirigentes a la pinta de cada una. Tras permanecer tres horas en el lugar, se retiraron pacíficamente.
"El problema fue que la elección se realizó con el aval de la Inspección del Trabajo. Presentamos una demanda y fue acogida por el Tribunal Electoral", contó el dirigente de Sinami, Luis Cortés.