TALCAHUANO.- Cualquier problema seguía dando la pobre ballenita que murió después de varar el domingo en el sector del puerto de San Vicente. Ayer, su tremenda mole de seis toneladas y 15 metros de largo chantó en una playa cerca de la industria Huachipato, luego del intento para que se fuera a las profundidades del mar y convertirla en carne para los pescados.
Lo peor de todo es que producto de su descomposición natural, el lugar se convirtió en insoportable y para transitar por él había que ponerse, por lo menos, una máscara de oxígeno.
La Universidad de Concepción, que se había mostrado interesada en el esquleto del animal, tuvo que abandonar la idea porque para realizar el trabajo científico se necesitaba así un turro de billetes, los que por ahora no estaban en sus arcas. Además, los que saben dijeron que el lugar en donde varó el bicho es demasiado húmedo, lo que impediría realizar cualquier tipo de trabajo científico.
Frente a la nueva situación, la Capitanía de puerto realizó gestiones con la usina de Huachiapato, la que facilitó la maquinaria pesada para mover el cuerpo del cetáceo y llevarlo al agua. Una vez allí, un pesquero lo trasladaría hasta un sector donde un barco de la pesquera "El Golfo" lo iba a arrastrar mar afuera.
La idea, según el teniente Sigfredo Ramírez, era llevar los restos a un lugar donde las corrientes marinas no lo arrastraran nuevamente. Eso significa unas 12 millas al sur weste del puerto de San Vicente.