La presidenta del Partido Comunista (PC), Gladys Marín, fue sometida ayer a varios exámenes por parte de especialistas del Instituto Karolinska de Suecia, que comprobaron que no sufrió secuelas derivadas de la intervención, donde se le extrajo un tumor cerebral de cuatro centímetros de diámetro.
De hecho, se sentó durante la tarde y se espera que hoy pueda dar sus primeros pasos después de la delicada operación.
La primera noche de la dirigente rabanita en ese centro asistencial sueco fue muy tranquila y, según indicó el miembro de la comisión política del PC, Manuel Hernández, "conversa fluidamente".
"El equipo médico le realizó el examen de monitoreo mecánico, donde Gladys, por orden de éste, tuvo que levantar las piernas y mover los brazos", agregó Hernández.
A las múltiples cadenas de oración que militantes "cristianos" de su colectividad realizaron pidiendo por su salud, se sumó una carta abierta que le enviaron diputados DC, donde también solidarizan con ella.
"No queremos que te enfermes, porque la política chilena te necesita. Eres y representas la consecuencia, la valentía y el coraje para decir las cosas", le señalaron los honorables en parte de la misiva.