Y Marlen hizo realidad el sueño de su admirador anónimo -la identidad no fue revelaba por la modelo- golpeado por una enfermedad terminal. La morenaza llegó pasadito el mediodía hasta la pirula clínica donde guarda reposo su incondicional seguidor y compartió durante casi media hora con el infortunado macho.
Trascendió que cuando el fan vio que por la puerta de su habitación entraba toda campante la fémina más grande de Chilito, quedó con la boca abierta.
Después de tanto rezo al Pulento lo único que pensaba era de qué manera tendría que pagar el favor concedido.
Ante la imponente figura de la ex miss Hawaiian Tropic, el compañero no tuvo otra opción que deshacerse en piropos para la chiquilla que estaba un tanto nerviosa por el encuentro. Como no quería que su visita causara mucho revuelo al interior del recinto asistencial, la minurri entró muy relajada y pasando muy piolita. La coqueta musa del tío Kike, le dedicó unos buenos minutelis de amena cháchara a su fanático que no podía ni pestañar frente al pedazo de Eva que tenía ante sus pepas. Marlen se acercó hasta su cama y le regaló el medio besito en la mejilla. Luego le tomó la manos y le dedicó unos tiernuchos nanay, que ya se los querría cualquiera. En ese momento, el feliz N.N., no podía disimular la mansa sonrisa de paila a paila que le quedó inmortalizada en la cara. No era para menos, el varón no se tuvo que "ni mover del escritorio", para que llegara hasta su lado la beldad, que enciende la temperatura y el rating del trasnoche.
Cuando llegó la hora de la despedida, ambos se miraron fijamente por un rato. Marlen había cumplido el último deseo de su admirador. Y qué duda cabe, la cabra tiene un corazón que no le cabe en el pecho, cabros.