Agradecidos de la segunda oportunidad que la vida les brindó, cuatro de los más emblemáticos trasplantados en el Hospital Clínico de la Universidad de Chile decidieron donar sus presas en forma voluntaria.
Aprovecharon la "semana del donante", brillo organizado por la Corporación Nacional del Trasplante e Isapres de Chile y que culmina este domingo con una gran cicletada por las calles de Ciudad Gótica, para formalizar sus voluntades.
Trátese del estudiante de Computación, Johnny Baquedano, de 20 calendarios, y de la dueña de casa Marlen Vega, de 38, quienes recibieron un nuevo corazón, tras sufrir ambos de una miocardiopatía dilatada, que los mantuvo al borde de la muerte. El primero fue trasplantado en el 2001, mientras que la segunda, hace sólo un mes.
A ellos se sumaron Macarena Silva, la universitaria de 23 primaveras cuyo caso conmovió a la barra tras sufrir en mayo pasado una hepatitis fulminante que le hizo papilla el hígado, y Susana García, la joven voluntaria del Cuerpo de Bomberos de Quinta Normal, que también pasó por una situación similar, debiendo ser sometida al igual que "la Maca" a un trasplante hepático.
"Yo tengo una nueva oportunidad de vida gracias a la voluntad de una familia de donar los órganos de sus ser querido y eso es muy importante. Invito a todos a que donen vida", señaló Macarena Silva en nombre de sus compañeros trasplantados.
Los cuatro pacientes, afiliados al sistema privado, pudieron financiar sus costosas intervenciones gracias a la Cobertura Adicional de Enfermedades Catastróficas.