Como la "Roja de todos" se quedó sin el "Matador", el principal abanderado en las eliminatorias, el cuerpo técnico y médico tricolor peleará a muerte la presencia del volante David Pizarro, quien llegará hoy al país para someterse a rigurosos exámenes que permitan esclarecer la magnitud de la lesión que sufrió en el partido del fin de semana ante la Roma.
De acuerdo al facultativo Fernando Radice, la rigurosidad en el caso Pizarro se debe a que "no le creo nada al cuerpo médico del Udinese". Radice aclaró, eso sí, que los problemas no son con el jugador y culpó a los responsables de la salud del mágico volante que nunca han hablado con claridad respecto a los problemas físicos que arrastra.
"Me parece muy extraño que nos informen que David está lesionado y cada fin de semana lo vemos actuando por el Udinese. La Selección no transará más y se le exigirá al equipo italiano, como a todos los demás, que el jugador viaje para realizarle los exámenes en nuestro país y ver en persona la molestia que presenta", arremetió el mecánico del cuerpo.
Ayer en el entrenamiento del seleccionado el doctor Radice confirmó que el volante llega a las 07.40 horas a Chile y de inmediato se le someterá a los exámenes de rigor para determinar la magnitud de la contractura que sufrió el domingo en el cuádriceps derecho, en la mocha que el Udinese perdió como local ante la Roma por la primera fecha del calcio italiano.
Si bien en un principio Pizarro dijo que no viajaría "nica" a Chile, dirigentes de la Asociación Nacional de Fútbol Profesional (ANFP), específicamente el presi Reinaldo Sánchez, negociaron la llegada del volante para realizarse los exámenes. "Si los resultados son negativos, lamentablemente el jugador se perderá el partido con Argentina, pero si no lo más probable es que juegue igual", aventuró el galeno.