Sumando y restando, la gracia de los pastelitos agilados que creen que el estadio es para ir a tirar camotes en vez de celebrar goles, dejó un saldo de 30 palos en daños. Cifra que según Raúl Tessada, administrador albo, fue razón más que suficiente para que el Colo ayer presentara una querella en el 30º Juzgado del Crimen de La Florida contra todos los que resulten responsables.
Pero el drama va más allá de pillar a los causantes de la escoba. Y es que Marcelo Aguayo, síndico que ronca en la quiebra de la Inmobiliaria Colo Colo, aseguró a
La Cuarta que vivido un nuevo episodio lamentable en la ruca "llegamos a la conclusión que es más urgente que nunca vender este estadio, que además de ser inseguro ya no puede seguir existiendo en un lugar que no está apto para este tipo de espectáculos".
Sin querer culpar a nadie en especial por la "mansaca" del domingo, Aguayo fue clarito en indicar que el tete más fregado lo tiene ahora la institución que administra, ya que "la gente debe saber que es la Inmobiliaria a la que se le debe pagar por los daños y no al club, que no tiene nada que ver pues es un simple arrendatario del estadio".
Por lo mismo, el interventor judicial vaticinó que "si la querella del club Colo Colo no prospera, lo que es bien factible ya que nunca se halla a los culpables, tendremos que nosotros ver la forma de querellarnos", sin descartar que sea a la "U" a la que le hagan pagar los platos rotos, "pues fue en el sector de su hinchada donde están los mayores destrozos".
Aguayo también se refirió a una suspensión por parte de la ANFP del Monumental, la que "no nos parece para nada, por lo que vamos a presentar un recurso de protección dado que el estadio depende de la Inmobiliaria y ésta no tiene nada que ver en el origen de los desmanes", concluyó el interventor aportando el dato que "en la primera quincena de octubre tendremos novedades de la venta final del reducto, la que ahora nos apura más que nunca".