Los patos malos de la Garra Blanca y de Los de Abajo se quedarán con las ganas de ver el pitazo final del súper clásico del fútbol chileno, puesto que el directorio de la ANFP determinó ayer que los 34 minutos que faltan para que concluya la mocha entre el Colo y la "U" se terminarán de jugar a puertas cerradas.
El cototo encuentro, que se disputó el domingo en el Monumental, fue suspendido a los 56' cuando el marcador registraba 1 a 1 y luego que un pato malo le achuntara con un pedazo de pizarreño en pleno rostro al volante chuncho Nelson Pinto, cuando lanzaba un tiro de costado en el sector Cordillera.
Y mientras el Gobierno pica para la clausura del recinto de Macul, los técnicos de Colo Colo, Jaime Pizarro, y de Universidad de Chile, Víctor Hugo Castañeda, coincidieron ayer que el Monumental no tiene culpa de nada. Lo más importante, afirmaron, es que jamás se ha cumplido la ley para mandar en cana a los brígidos, "que llegan a los estadios con el único propósito de crear desmanes. Así que lo más sensato es que el partido llegue hasta aquí como castigo ejemplar para los vándalos", contó el técnico azul.
Agregó que "ni el estadio más seguro del mundo cumplirá los requisitos si los patos malos deciden cometer fechorías". En tanto que Jaime Pizarro fue más allá al indicar que "esto no sólo pasa acá en el Monumental, sino que en todos los actos masivos adonde llegan los delincuentes".