WASHINGTON (Agencias).- El ex sacerdote John Geoghan, principal acusado en el escándalo por abusos sexuales en la diócesis de Boston, asesinado el sábado en la prisión donde cumplía condena, fue estrangulado por el convicto condenado a cadena perpetua, Joseph L. Druce, aseveró ayer un fiscal de Massachussetts. El anunció levantó polvareda, con cuestionamientos a la mentada súper seguridad en las capachas gringas.
Geoghan, de 68 años de edad, fue asesinado pese a que se encontraba bajo un régimen de aislamiento en la cárcel de Souza-Baranowski, una de las más seguras y vigiladas de Estados Unidos.
Las autoridades investigan cómo fue posible que Druce -considerado un personaje peligroso- pudiera acercarse a la celda de Geoghian, que estaba aislado como ocurre con los condenados por delitos de paidofilia.
El crimen vuelve a poner sobre el tapete el escandaloso caso de los abusos sexuales en la Iglesia Católica de Boston, que obligó a su obispo, el cardenal Bernard Law, a renunciar ante las acusaciones de haber trasladado a los sacerdotes señalados, en lugar de sancionarlos.
Geoghan, suspendido "a divinis" en sus funciones sacerdotales, fue condenado por la justicia norteamericana por acosar sexualmente a un niño de 10 años.
Más de 130 personas lo denunciaron por haber abusado de ellas en las distintas parroquias en las que estuvo a cargo en el área de Boston.