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Consultorio no tiene remedios
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- Amigos de La Cuarta, ustedes que son súper salvadores, ¿me pueden dar un minuto de bola para denunciar a un consultorio que no tiene remedios?.
- ¿Y cuál es esa maravilla?.
- El consultorio Lo Franco, en Carrascal. Me llamo Mónica y soy una paciente que necesita Enalapril para la hipertensión. La última vez que me dieron fue el 7 de julio.
- ¿Y quiere más? ¿No será mucho?.
- Es que de nuevo tenían que darme en agosto, porque estoy en tratamiento.
- Ya, ¿y qué pasó?.
- Que cuando fui a buscarlo, me dijeron que debo aguantarme hasta septiembre. ¿Qué le parece?.
- Mal me parece, porque se supone que usted está enfermita y eso forma parte del tratamiento.
- Ando apenas y sin ese remedio me puede dar un patatús. Y mi caso no es el único, porque a otras pacientes afectadas por otras enfermedades también les ha pasado lo mismo.
- Le pasamos el dato al dire del consultorio. Seguro que alguien se mandó una patinada y, en esos casos, más vale prevenir que curar.
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¡Cuidado con cráteres, aghhh!
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- ¿La Cuarta, la que nos salva de los cráteres?.
- ¿Dónde y cuándo se viene la lava para apretar cachete, mister?.
- Son cientos de volcanes que ya hicieron erupción en las calles aledañas a los terminales de buses en Santiago.
- ¡Ahhh! Pero igual de grave. O sea, es ideal para ir a pasear en tocomocho con la family.
- Je, je, sobre todo con la suegra. Fíjese que fui a dejar a unos familiares que se iban pa'l sure aprovechando el fin de semana largo, y por los tacos tuve que conejear por calles como Jotabeche, Ruiz-Tagle, Arica, Dolores, Tacna, todas en Estación Central, donde hay que circular con lentes de visión nocturna para no caer en un hoyo.
- Ni que estuviéramos en guerra.
- Poco menos, le apuesto a que las calles de Irak están mejor que las nuestras. Y le doblo al asegurarle que el mejor negocio hoy en Santiago es tener una importadora de amortiguadores de auto.
- Ya poh. Les pasamos el dato a las autoridades para que las arreglen y usted puede ir a dejar a sus familiares tranquilo.
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Se confundieron de abogado
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- ¿La Cuarta, la que aclara condoros?.
- ¿En qué nos caímos ahora?.
- ¡Na' que ver, compipa! Si ustedes son infalibles, y si se equivocan son "gases del orificio" no más, porque yo sé que esa pega es súper urgida.
- Gracias por su comprensión, compadrito. ¿Y de qué condoro me habla, entonces?.
- Del que se mandaron los pericos del programa Enigma, en TVN. Lo pasaron el miércoles y contaron el caso del Nativa, ese barco que traían coca para dejar como berlín a medio mundo.
- Ah, sí. ¡Fue un muy buen reportaje!.
- Claro, nadie lo discute, pero se equivocaron con el abogado que entrevistaron al final. ¡En pantalla apareció un nombre na' que ver! El hombre se llama Francisco Cataldo, es caperuzo aquí en Arica, y se la jugó por los marinos del buque obligados a convertirse en cómplices de los narcos.
- Usted que es puntilloso. ¡En las cosas que se fija! Igual les pasamos el dato a los muchachos de Enigma, porque a los lectores y televidentes siempre hay que tenerlos contentos.
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