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| 16 de Agosto de 2003 | |||
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Son "unos pobres que no han sido bien dotados", les respondió en la dura párroco de la Catedral Homos quemaron bandera del Vaticano M.R.G
Guaripoleados por Rolando Jiménez, una docena de homosexuales se dejó caer al mediodía en la Plaza de Armas, con su bandera del arco iris y carteles en los que criticaban que la Iglesia les hiciera la cruz. A esa hora se desarrollaba la misa por la Asunción de la Virgen en la Catedral, por lo que no fue difícil arrejuntar una platea ante la cual Jiménez con un megáfono en la boca declamó mejor que cualquiera de los chamanes bíblicos que a diario profetizan en el lugar sobre el fin del mundo. "Protestamos contra la intolerancia de la Iglesia Católica, que a través de un documento quiere establecer matrimonios de primera y segunda clase, con exclusión de la unión entre homosexuales por considerarlas un pecado. No tienen moral para decir lo que hay que hacer quienes no practican la sexualidad", vociferó mientras la barra se mantenía quieta. Tomando vuelito, agregó que "la Iglesia tiene un doble estándar, porque nos condena y luego tapa los abusos sexuales a niños y hombres". El Rola acusó directamente al Vaticano de ser el promotor de la mala onda contra las minorías sexuales y para coronar su performance sacó de entre sus ropas una bandera del Vaticano blanca y amarilla y con el escudo respectivo, la cual procedió a quemar echándole alcohol desde una botella de colonia. Ahí comenzaron los más duros epítetos de los presentes, que criticaron el hecho. Lo más suave que le dijeron al grupo fue que eran unos hermanos Pinzones o algo así. Los carabitates se mantuvieron atentos al luppo, mientras Jiménez respondía a sus detractores diciéndoles que eran "unos intolerantes de miéchica". Lo que no supo de inmediato fue que el párroco de la Catedral, Damián Acuña, al finalizar su alocución, dijo que la acción del Movilh era la de unos "pobres que no han sido bien dotados". La guaripola de la Agrupación de Minorías Sexuales Traves de Cerro Navia, Juana Iris, recordó todas las veces que la han dejado como membrillo por el solo hecho de que le gustan las patitas de chancho. Contó que lleva de novia 9 años y que le gustaría casarse con su hombre. Por ahora tiene a todas sus socias estudiando de cabeza peluquería y costura, para que dejen el comercio sexual que ella ejerció alguna vez. En septiembre hasta lanzarán la obra de teatro "De Remolienda".
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