Paulina Magnere es la rubia que acompaña a Julio Videla en "Con Ustedes" de Canal 13. Aunque lleva poco tiempo al lado del experimentado animador, no es una aparecida. En los ochenta causó sensación cuando en pleno apogeo del rock latino llegó hasta el Festival de Viña cantando "Johny Peineta" con Q.E.P. (Qué Está Pasando), el grupo formado por dos chiquillas y dos lolos que se caracterizaban por usar zapatillas de lona de distintos colores.
Desde ese día en la Quinta Vergara, siempre ha estado de una u otra manera presente, haciendo cosas. El lunes cumple 41 años y no se aproblema. Tiene dos peques y está separada. En la vida lo ha pasado bien y mal, por eso opina que el momento que vive hoy de la mano de Videla es "perfecto":
- "Esto es maravilloso, estoy feliz donde estoy" dijo.
- ¿Quién se adaptó en el programa, tú a Julio o él a ti?
- Yo me he acomodado a Julio, ese es mi trabajo. Él es el dueño del espacio y es fantástico estar a su lado en la pantalla, además lo conozco hace años, me entrevistaba cuando estaba en Q.E.P., nunca me imaginé que íbamos a trabajar juntos.
Amor difícil
Paulina afirma que tiene pareja, pero le ha costado. "El amor es todo un tema para mí", acotó. Después de la separación del padre de sus hijos -Claudio Guzmán-, quedó devastada y en harto rato no pudo entregar el corazón. "Uno se separa para no seguir peleando. Ahora tenemos una relación preciosa, de amistad y confianza. Estoy orgullosa de lo que tenemos. Él es un padre súper bueno y preocupado", aseguró.
- ¿Te incomoda su pareja?
- Que yo sepa ahora no tiene pareja, pero no me incomodaría para nada si la tuviera. Al contrario, creo que sería bueno que los niños salieran con el papá y alguien más, una mujer buena.
- ¿Por qué el amor te cuesta tanto?
- Reconozco que tengo buena suerte, siempre hay alguien. Pero de ahí a que sea lo que yo quiero es otro cuento. Cuando me separé quedé siendo súper egoísta, pero de a poco he ido transando cosas. Incluso ahora siento que estoy dispuesta a entregar más para vivir mejor. Sin embargo quien esté conmigo tiene que entender que soy un paquete de tres, porque con mis hijos no transo.
- ¿Sigues cantando?
- Sí. Pero como algo personal. Voy a presentaciones gratis... ¡pagaría por cantar! (ríe). La música me hace feliz, pero vivo de la televisión, porque tengo que mantener a dos hijos.
Ojalá un reality
Los peques son Paloma de 3 añitos y Pedro de 7. "Ellos cantan, tienen sentido del ritmo y ya les regalé el disco de '31 Minutos', que es mucho mejor que el axé. Se saben todas las canciones y hace poco Pedro estuvo ensayando batería con los Petinellis, así que si sale músico, yo chocha", contó la animadora.
- Hablando de niños y el futuro, ¿qué te parece el reality de la música?
- Me parece el descueve. Si tuviera 20 años, me habría gustado encerrarme tres meses para que todo Chile me vea cantar con esos tremendos músicos y los grossos equipos. Lo demás, es parte del juego del reality. Tampoco creo que salgan al tiro grandes estrellas, pero que es una buena oportunidad y un gran peldaño para partir, lo es. Sobretodo creo que los de Canal 13 son los mejores, no hay que ser sordo para darse cuenta.
Pechugas y plata
- En algún momento se habló de que te ibas a poner pechugas...
- Sí, me acuerdo, es que tuve hartas ganas pero de repente se me quitaron. No tengo rollo con operarme, pero me complica mucho entrar a pabellón. Sólo entré para tener a mis hijos, pero me da pánico. Igual tengo algo de plata guardada por si me dan ganas de nuevo.
- ¿Ahorras?
- Sí. Aprendí a la mala, porque hubo un momento en que estuve mal de plata. A mí no me cuentan cuentos, porque he estado urgida. Después de que me separé, lo pasé bastante mal. Desde ahí soy un poco bruja con eso de guardar.
- ¿Cómo saliste del apretón?
- Gracias a mi familia. Soy la mayor y de pronto mis hermanos me prestaban diez lucas para ir al supermercado. Ya viví las vacas flacas y sé lo que es: doloroso, triste, deprimente. Así que a mis hijos les entrego una enseñanza que los ilumine. Todo lo que aprendí.
- ¿Qué fue todo lo que aprendiste?
- Primero, soy agradecida de como estoy ahora; segundo, confiar en la familia; tercero, ahorrar; cuarto, que a veces la pareja no sirve no más; y quinto, que después de todo, este momento es perfecto.